Pidieron prisión en suspenso por el caso de una mujer electrocutada
ROCA (AR).- Una mujer que reconoció haber conectado un alargue en mal estado para tomar energía eléctrica de una casa cercana, y que al estar en contacto con un alambrado provocó la muerte de una vecina, podría ser condenada a un año de prisión, si es que los integrantes de la Cámara Tercera del Crimen coinciden con la acusación y el pedido de pena realizado por el fiscal Eduardo Scilipotti.
La imputada es Marcela Parra, de 30 años. Junto a ella fue juzgado José Gutiérrez (37), quien se había «colgado» de una instalación de Edersa para sacar energía para su vivienda, y a su vez le pasaba corriente a los demás vecinos, previo pago de una suma de dinero.
Sin embargo, el fiscal pidió la absolución para Gutiérrez, al considerar que si la conexión no era clandestina, por el estado de la extensión de cable igual se hubiera producido la muerte.
El hecho ocurrió el 5 de diciembre de 2001 en las últimas cuadras de barrio Nuevo de esta ciudad, sector en el que se levantaban precarias viviendas que no cuentan con el servicio de luz.
Ese día, Parra le había pedido permiso a una vecina que vivía calle de por medio para conectar el alargue en su casa y funcionar una hormigonera, ya que se estaba construyendo una pieza.
Luego se determinó que la extensión tenía varios tramos con cables pelados, e incluso se habían puestos pedazos de nailon como aislante, aunque este material no cumple con dicho fin.
Esa mañana, otra vecina identificada como Hilda Cabral, fue con un balde hasta una canilla, y al apoyarse en un alambrado que tocaba con la extensión, recibió una mortal descarga eléctrica.
El defensor de Marcela Parra, Gastón Martín, consideró que su clienta debía ser condenada a seis meses de prisión en suspenso, el mínimo previsto para el homicidio culposo.
Destacó como atenuante que la propia imputada corrió a desenchufar el alargue cuando vio a su vecina caída, y que rápidamente se dirigió al destacamento policial de barrio Nuevo para alertar sobre lo sucedido.
Por otra parte, dijo que Edersa no es completamente ajena a esta situación, porque no se ocupa de los usuarios que no son de interés para la empresa (por tener bajo poder adquisitivo) y que esta situación culmina con las personas «colgadas» a la red energética.
La sentencia será leída el próximo lunes 24 de octubre a las 12 en la Cámara Tercera del Crimen.