Plantas carnívoras: la pequeña y letal utricularia, la favorita de Darwin

Estas máquinas letales crecen sobre terrenos húmedos, encharcados o entre el musgo sobre rocas o piedras. Paola Campás y Ariel Oyarzún, del vivero Dysis Plantas Carnívoras de Neuquén, nos cuentan los detalles y cuidados que requieren.




Esta vez hablaremos de esta pequeña y potente maravilla de la naturaleza: la utricularia. Las utricularias son plantas carnívoras de la familia Lentibulariaceae y existen 215 especies las cuales se desarrollan normalmente en suelos húmedos, y también en lugares con ríos de agua dulce y pantanos.
La madre naturaleza ha hecho de la utricularia una rareza, porque los órganos vegetativos no se encuentran separados en raíz, hoja y tallo, como en la mayoría de las otras especies.
Para atrapar a sus presas, la trampa es muy pequeña -de apenas 0,2 y 5 mm de diámetro dependiendo de cada especie- y se muestran muy similares a pequeñas bolsas que actúan como vejigas que se abren y succionan rápidamente ante la presencia de un insecto.


Las flores de dos pétalos con gran variedad en colores brotan de sus extremos de tallos finos y suelen dar gran cantidad de semillas. En las especies terrestres si se tienen en maceta se debe asegurar que tenga agujeros de drenaje y un lugar con muy buena luz.
Paola Campás y Ariel Oyarzún, del vivero Dysis Plantas Carnívoras, de Neuquén, aconsejan que en caso de tener esta maravillosa máquina carnívora en el exterior debe ser en un lugar con semisombra. En cuanto al sustrato estas especies crecen en suelos ácidos. “El cultivo se planta en turba rubia o musgo mezclado con perlita en partes iguales”, explica Paola.


“El riego debe ser muy frecuente para evitar que el sustrato se seque. Estas especies, al igual que todas las plantas carnívoras, se mantienen con agua de lluvia, destilada o del aire acondicionado”, acota.
“La fertilización no es necesaria en las plantas carnívoras porque ellas solas, al cazar sus presas, se alimentan con los nutrientes necesarios”, agrega.


Según explica Paola, estas plantas viven en agua dulce y en suelos húmedos.


Todas las carnívoras capturan pequeños organismos por medio de trampas de succión. En general las especies terrestres poseen trampas diminutas y se alimentan de pequeñísimas presas como protozoos y rotíferos; que flotan en suelos.


Aunque, como dice la experta, estas pequeñas máquinas letales crecen sobre terrenos húmedos o encharcados o entre el musgo sobre rocas o piedras, hay algunas especies que tienen pequeños bulbos para sobrevivir a sequías.
Se cultivan bien en terrarios, pero sin mezclar varias especies y en un sustrato compuesto por 70% turba rubia pura y 30% arena de cuarzo, añadiendo un poco de perlita. No añadir musgo de esfagnos, ya que puede tapar las pequeñas hojas de las plantas.


Mucha luz indirecta y directa de vez en cuando, con una humedad por encima de 50% y mantener en temperaturas entre 25° y 30ºC en verano y entre 15° y 20ºC en invierno.
Las plantas carnívoras, sobre todo la utricularia de especies terrestres prácticamente no necesitan ser trasplantadas, por si diminuto tamaño, pero en el caso de hacerlo, se debe realizar siempre en primavera, con una temperatura superior a los 15°.
En esta época – aclara la experta - estas maravillosas máquinas naturales aprovechan a multiplicarse a través de sus semillas y en caso de sembrarlas, estas germinarán a las dos semanas siempre que el sustrato se encuentre húmedo, pero no encharcado.


Para su cultivo en maceta por división de mata, en una maceta que haya una colonia de la especie, se divide en dos o más partes. Luego plantar por separado, cada una de las colonias independientes, se encargará del resto y así se repetirá el procedimiento.


En el caso de cultivar por semillas se puede mover cuidadosamente la flor para la entrada del polen al estigma.
En caso de que las flores sean polinizadas en 4 a 8 semanas, las semillas estarán maduras. Si bien es compleja la tarea de hacerlas germinar, estarán en 2 a 4 meses germinadas.


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