Pocos acompañan sugerencia de boicot a Juegos Olímpicos
LONDRES (AFP) – La mayoría de los dirigentes políticos y deportivos mundiales mantendrán una participación completa en los Juegos Olímpicos de Pekín, aunque el presidente francés Nicolas Sarkozy no descartara un eventual boicot.
Sarkozy declaró ayer que «todas las opciones están abiertas» para un eventual boicot en la ceremonia de apertura para protestar contra la represión ejercida por las autoridades chinas en Tíbet, llamando «a la responsabilidad de los dirigentes chinos» El ex deportista francés y actual secretario de Estado de deportes, Bernard Laporte, indicó que no estaba «en contra» del boicot en esta ceremonia pero que esto «no cambiaría nada». Esta reacción de las autoridades francesas choca frontalmente con las posiciones reiteradas por la mayoría de dirigentes mundiales. Sólo el presidente del Parlamento Europeo, el alemán Hans Gert Pottering, estimó que tomar «medidas de boicoteo» podría estar «justificado».
La Casa Blanca reafirmó ayer que el presidente norteamericano George W. Bush tenía la intención de asistir a los Juegos, así como el primer ministro británico Gordon Brown, cuya posición «no ha cambiado». Brown tiene previsto acudir a la ceremonia de clausura, indicó Downing Street, aunque Gran Bretaña permitirá las manifestaciones de tibetanos en Londres al paso de la llama olímpica el 6 de abril, dijo este martes el ministro de Relaciones Exteriores David Miliband. El canciller declaró, sin embargo, que no cree que «el boicot de los Juegos sea lo adecuado», porque «si te inquietan realmente los derechos humanos en China, hay que incluir a China, y no aislarla».
Desde Barcelona (España), la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos Nancy Pelosi declaró que no está «en favor del boicot de los Juegos Olímpicos», que son «un evento deportivo». La Comisión Europea negó cualquier tipo de boicot, aunque reclamó a China contención en Tíbet. Por su lado, el presidente venezolano, Hugo Chávez, afirmó que su país «apoyará con pasión» la organización del evento, y consideró que los disturbios en Tíbet son producto de un plan de Estados Unidos para «boicotear los Juegos Olímpicos» de Pekín. En Japón, el gobernador de Tokio, Shintaro Ishihara, precisaba que todavía no había decidido si asistiría a la ceremonia, mientras que el canciller australiano, Stephen Smith, declinó la idea de boicot .
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