Herederos de Rosas presentaron una cautelar para impedir el traslado del sable de San Martín

La presentación judicial busca anular el decreto de Javier Milei que ordena llevar la reliquia al Regimiento de Granaderos. Denuncian riesgos para el patrimonio histórico. Tras la medida, renunció la directora del Museo Histórico Nacional.

Por Redacción

El sable corvo de San Martín será trasladado al Regimiento de Granaderos

Los herederos de Juan Manuel de Rosas acudieron este miércoles a la Justicia para frenar el traslado del Sable Corvo del General San Martín, ordenado por el presidente Javier Milei a través del Decreto 81/2026. La familia, con el patrocinio del equipo legal de Argentina Humana, interpuso una medida cautelar para que la pieza permanezca en el Museo Histórico Nacional.

El recurso judicial cuestiona la decisión del Poder Ejecutivo de mudar el arma a la sede del Regimiento de Granaderos a Caballo (Avenida Luis María Campos 554) para su custodia. Los demandantes argumentan que el traslado viola la voluntad de la donación original de 1897 y pone en peligro la conservación de la reliquia.

Los argumentos de la presentación


En el escrito, los descendientes de Rosas —quien recibió el sable por legado de San Martín— sostienen que el decreto presidencial carece de justificación técnica sobre por qué la pieza no puede seguir en el Museo. «En el decreto en ningún momento se justifica los motivos por el que no puede permanecer más en el Museo Histórico Nacional ni se menciona el modo en que será conservado», señalaron en un comunicado.

El reclamo incluye una fuerte crítica política, advirtiendo que la medida responde a una necesidad de imagen del mandatario: «Milei quiere robarse un símbolo de la soberanía de nuestro continente para sacar una foto y hacer un show. Está poniendo en riesgo nuestro patrimonio histórico y no lo vamos a permitir».

Antecedentes y renuncia oficial


El sable fue donado al Estado argentino en 1897 con la condición expresa de ser exhibido en el Museo Histórico Nacional. Sin embargo, su ubicación fue motivo de disputas históricas: tras dos robos en la década del sesenta, la dictadura de Onganía lo envió a Granaderos. Recién en 2015 fue restituido al museo por decisión de Cristina Kirchner.

El nuevo decreto de Milei tuvo una consecuencia inmediata en el gabinete de Cultura: María Inés Rodríguez Aguilar, directora del Museo Histórico Nacional, presentó su renuncia indeclinable. «Este conflicto no es nuevo en la Nación. Forma parte de los sectarismos extremos de la sociedad», declaró la exfuncionaria al confirmar su salida.


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