Presupuestos 2026 en el Alto Valle: cómo viene el mapa de los recursos municipales en Río Negro
Los municipios proyectan fuertes diferencias en recaudación, dependencia de Provincia y capacidad de obra pública. Qué lugar ocupa cada una en el mapa fiscal regional.
En el Alto Valle avanza el debate por los presupuestos 2026: los municipios analizan qué recursos tendrán para funcionar, afrontar salarios y encarar obras públicas. Las proyecciones muestran un escenario dispar: diferencias profundas en recaudación propia, dependencia de la coparticipación provincial y capacidad para generar ingresos de capital, como ventas de tierras o contribuciones por mejoras.
El debate legislativo también avanza a ritmos distintos. Roca y Regina aprobaron sus presupuestos la semana pasada, mientras que Cipolletti, Allen y Fernández Oro mantienen abierto el debate en sus concejos deliberantes para cerrar la estimación final de recursos y egresos del próximo año.
En todos los casos, las cifras estimadas en los proyectos de presupuestos a los que pudo acceder Diario RÍO NEGRO permiten trazar un mapa claro sobre el 2026 de los municipios del Alto Valle.
Roca y Regina, los primeros municipios con sus cuentas 2026 definidas en el Alto Valle
La semana pasada el Concejo Deliberante de Roca aprobó por mayoría el Presupuesto 2026 por $122.172 millones, marcado por un fuerte peso de la obra pública y una alta dependencia de fondos externos. Los ingresos corrientes ascienden a $88.985 millones, pero sólo una cuarta parte proviene de tributos municipales, mientras que la coparticipación provincial supera los $60.000 millones.
Entre los ingresos de capital ascienden a $7.647 millones y provienen principalmente de la venta de terrenos e inmuebles fiscales, junto con el recupero de obras de infraestructura ejecutadas por el municipio. El municipio también proyecta $25.539 millones en fuentes financieras, que incluyen la autorización para tomar crédito público por hasta $23.505 millones y remanentes de ejercicios anteriores.
Con ese esquema, Roca prevé destinar a la Secretaría de Obras Públicas, que además del gasto en obras incluye personal y funcionamiento, el 42% del gasto total municipal en 2026, es decir $52.060 millones aproximadamente. Entre las obras previstas se destacan nuevos conectores viales, repavimentaciones estratégicas, mejoras en el Canal Grande y el Canalito, y ampliaciones en los polideportivos barriales.
El gasto en personal trepa a $47.295 millones, un 39% del total, y la planta municipal está compuesta por 1.393 agentes.
Por otro lado, Regina también aprobó su presupuesto la semana pasada. Para 2026 proyecta $32.633 millones en ingresos y $34.190 millones en gastos, un déficit inicial que el municipio buscaría equilibrar mediante aportes no reintegrables y remanentes de ejercicios anteriores.
La columna vertebral de los recursos sigue siendo la coparticipación y las regalías, que en conjunto aportan más de $20.730 millones. La recaudación municipal, tasas, servicios, multas, entre otros, superan los $17.930 millones, mientras que los ingresos de capital alcanzan $482 millones, mayormente por reembolsos de frentistas y ventas de activos.
El gasto corriente asciende a $27.789 millones, con un peso significativo del capítulo salarial alcanza los $16.524 millones entre planta permanente y temporaria. A esto se suman bienes y servicios esenciales y transferencias a instituciones, programas sociales, cultura, deportes y mantenimiento comunitario.
La inversión de capital en trabajos públicos es uno de los puntos fuertes: con $6.400 millones el municipio proyecta la construcción de la ciclovía a Isla 58, el colector cloacal suroeste, la segunda etapa del Paseo del Centenario, el Memorial Malvinas y mejoras en edificios, calles, semaforización, alumbrado y espacios verdes. La planta municipal quedará integrada por 322 cargos en el Ejecutivo, 8 en el Concejo y 1 en el Tribunal de Cuentas.
Proyecto en debate: en Cipolletti el ahorro acumulado en 2025 será clave y la obra pública es uno de los pilares
Cipolletti llega al 2026 con un respaldo poco común: el ahorro que acumuló en 2025 es fundamental para equilibrar sus cuentas. Para el 2026 el municipio proyecta $60.584 millones en ingresos frente a $80.115 millones en gastos, lo que deja un negativo rojo de $19.531 millones.
Ese desequilibrio, el ejecutivo buscaría cubrirlo con $19.903 millones de aportes extraordinarios que se componen principalmente de un remanente del ejercicio anterior de más de $18.500 millones, más endeudamiento privado y provincial. Con ese esquema, el ejercicio queda equilibrado, aunque sostenido por recursos extraordinarios.
Los ingresos corrientes suman $58.898 millones y muestran una marcada dependencia de la coparticipación que aportaría $35.633 millones. Los ingresos no tributarios -multas, concesiones, servicios, entre otros- suman $7.302 millones, mientras que los ingresos de capital alcanzan $1.685 millones, asociados a ventas de activos y recupero de obras.
Otro dato no menor es que se autoriza al Ejecutivo a suscribir durante el ejercicio 2026 a uno o más contratos de Leasing por hasta un monto de $1.000 millones para la adquisición de maquinaria vial y/o vehículos en pos de modernizar el Parque Vial y Automotor Municipal.
Del lado del gasto, las erogaciones corrientes ascienden a $54.019 millones, impulsadas por un gasto salarial de $30.512 millones, que representa más de la mitad del gasto operativo. El resto se distribuye entre bienes de consumo, servicios, transferencias y el servicio de la deuda, incluyendo amortizaciones e intereses del Plan Castello.
La inversión pública es uno de los pilares del presupuesto: con $29.818 millones, Cipolletti proyecta realizar obras en plazas, edificios públicos, pavimento, repavimentación, bacheo, cordón cuneta, alumbrado, redes de gas y cloacas, además de la rotonda Santa Cruz–San Luis. Con este plan, el municipio ingresa al 2026 con un nivel de obra elevado y un esquema financiero que dependerá del uso de remanentes y del capital obtenido por ventas y recuperos para sostener la ejecución prevista.
Proyectos en debate: Fernández Oro y Allen, los municipios con menor ingreso en el Alto Valle
En Allen el Concejo Deliberante analiza un presupuesto de $29.257 millones en gastos frente a $28.474 millones en ingresos, lo que deja un déficit inicial de aproximadamente $783 millones. Desde Hacienda argumentan que el proyecto continúa políticas de integración social y obra pública “con criterios de austeridad”, en un municipio ya atravesado por la emergencia económica.
El capítulo salarial es el más pesado con $22.321 millones, más del 75% del gasto total, con una planta de 350 cargos en el Ejecutivo, 38 en el Concejo y 13 en el Tribunal de Cuentas. El proyecto también incluye partidas para servicios urbanos, programas territoriales, deportes, cultura y desarrollo social.
La inversión se apoya en aportes de Nación, Provincia, bonos hidrocarburíferos y recursos locales. Entre las obras destacadas figuran la Terminal de Ómnibus ($646 millones), nuevas redes de gas en Vidriera e Islas Malvinas, la continuidad del Masterplan urbano y desarrollos del IMUVI, además de $1.008 millones en asfalto y cordón cuneta.
Uno de los debates más sensibles pasa por la Fiesta Nacional de la Pera: el presupuesto prevé $150 millones en aportes privados, pero la realización del evento aún no está definida. A esto se suma la propuesta del Ejecutivo de un aumento del 200% en tasas municipales, argumentado en un desfase del 150% entre los costos de servicios y la recaudación actual, y más del 300% respecto de la inflación acumulada de los últimos siete años.
Por otro lado, Fernández Oro presentó un proyecto de presupuesto que contempla $10.528 millones en ingresos y gastos, sin déficit inicial. Los ingresos corrientes alcanzan $10.169 millones, donde se destaca el aporte de los tributos locales por $8.250 millones dentro de los cuales la coparticipación provincial aporta $5.268 millones, es decir más del 50%. El ingreso no tributario alcanza los $7.302 millones e incluye las regalías hidrocarburíferas y mineras que aportan $453 millones.
Los ingresos de capital totalizan $359 millones, provenientes de ventas de tierras, recupero de obras y transferencias provinciales. Este flujo, según el municipio, permitirá financiar parte de la inversión sin recurrir a un endeudamiento significativo.
El plan de obras prioriza intervenciones puntuales: un nuevo depósito y osario para el cementerio, obras cloacales y pluviales en zona norte, ampliación de ciclovías, cordón cuneta en calle Mitre, asfalto en tramos específicos y nuevos espacios verdes en Los Sauces, Piedras Blancas y Don Higinio.
En el Alto Valle avanza el debate por los presupuestos 2026: los municipios analizan qué recursos tendrán para funcionar, afrontar salarios y encarar obras públicas. Las proyecciones muestran un escenario dispar: diferencias profundas en recaudación propia, dependencia de la coparticipación provincial y capacidad para generar ingresos de capital, como ventas de tierras o contribuciones por mejoras.
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