Un ministro de Kicillof arma en Río Negro y advierte que el próximo gobierno deberá administra un país de «posguerra».

El titular de la cartera de Seguridad, Javier Alonso estuvo en Viedma y se movió en la "construcción" de una "gran alternativa" política para enfrentar a Milei.

Por Adrian Pecollo y Daniel Vila

El armado político en favor de la candidatura presidencial del gobernador bonaerense Axel Kicillof llegó a Río Negro. Lo hizo este miércoles con la presencia en Viedma de su ministro de Seguridad, Javier Alonso, que participó inicialmente de una jornada en la Universidad Nacional de Río Negro y, luego, encabezó reuniones políticas.

Alonso habló de construir una “gran alternativa” que debe ser “profundamente federal” y trascender el peronismo tradicional, con actores de distintos espacios opositores al gobierno de Javier Milei.

En su diálogo con el DIARIO RIO NEGRO, el titular de Seguridad entendió que el desafío no es electoral, sino de gobernabilidad futura, porque el próximo gobierno nacional deberá administrar “un país posguerra”, condicionado por la crisis económica, el deterioro social y el recorte de recursos nacionales a las provincias.

Inicialmente, el ministro participó de la Jornada Trata de Personas: sus escenarios actuales y las respuestas institucionales, organizada por la Universidad Nacional de Río Negro. Luego se trasladó a la Legislatura y se reunió con el vicegobernador Pedro Pesatti y, posteriormente, encabezó un encuentro con dirigentes sindicales y políticos.


Pesatti y Kicillof


Pesatti lo recibió en su despacho y, según trascendió, intercambiaron información de la situación provincial y nacional.

En la charla periodística, Alonso no profundizó en el contacto con el vice. Habló sí de las rondas en las distintas provincias con el objetivo de construir y hacerlo con un criterio ideológico amplio, siempre que exista coincidencia en enfrentar el rumbo económico nacional.

El eje central del proyecto de Kicillof -manifestó- no pasa hoy por discutir candidaturas, sino por “construir una alternativa viable”, y la presente prioridad sigue siendo la gestión bonaerense.

—¿Cómo influye la relación entre el gobierno nacional y la provincia de Buenos Aires en este escenario político?

En la Agencia Viedma, el ministro de Seguridad de Buenos Aires, Javier Alonso habló de la construcción política que alienta el gobernador bonaerense Axel Kicillof. Foto: Pablo Leguizamón.

—Hay una decisión del presidente Milei de no recibir al gobernador de la provincia más grande de la Argentina y eso es grave institucionalmente. La provincia aporta el 40% de los recursos del país y recibe apenas el 7%. Además, el gobierno nacional cortó fondos específicos, como el de seguridad, infraestructura y programas sociales. Todo eso genera una situación muy compleja para gobernar.

—¿La alternativa política en el 2027 estará encabezada por Kicillof?

—Nosotros creemos que hay que reconstruir el peronismo, pero también ir más allá del peronismo. Hay que construir una alternativa amplia que pueda gobernar. La sociedad empieza a ver los límites de este modelo. El esfuerzo individual solo no alcanza si no hay un Estado que garantice salud, educación y oportunidades.

– ¿Esa construcción ya llegó a las provincias?

—Sí. Axel está promoviendo reuniones en distintas provincias. Fuimos a Córdoba, Santa Fe y ahora Río Negro. No vamos a decirles a los rionegrinos cómo tienen que vivir; queremos escuchar qué necesita cada provincia del gobierno nacional y construir respuestas desde ahí. Todo aquel que quiera construir una alternativa para enfrentar esta situación es bienvenido. Acá no se trata solo de una candidatura. Tenemos que construir un programa de gobierno viable, profundamente federal y con desarrollo productivo.

– ¿Es una convocatoria bien amplia?

Todo aquel que quiera construir una alternativa para cambiar esta situación puede participar. No hay que cerrarse. El próximo gobierno va a tener que enfrentar una situación muy crítica y necesita amplitud política.

–¿Y en Río Negro encontraron interlocutores?

– Estamos hablando con distintos sectores. Hablamos con dirigentes del peronismo, con referentes institucionales y con actores políticos que están preocupados por la situación económica y social. Lo importante es empezar a construir una respuesta política seria.

– ¿Cuál es el principal problema que deja el actual modelo económico?

– El cierre de pequeñas empresas, la caída del consumo y el deterioro de las economías regionales. La gente siente que fracasa individualmente, pero el problema es económico y político. Hay una política nacional que está destruyendo producción y empleo.

– ¿El núcleo del proyecto de Kicillof sería más económico y productivo que ideológico?

-Totalmente. Tenemos que recuperar trabajo, producción y federalismo. Hoy compras productos que antes se hacían en Argentina y ahora vienen de China. Hay que discutir cómo reconstruimos un país que genere empleo y oportunidades.


Pistolas Taser y celulares en cárceles


En otra parte de la entrevista se abordó la problemática de Seguridad y el ministro expuso definiciones en relación al debate de las policías municipales en Buenos Aires, como también, la utilización de las pistolas Taser y el control de celulares en cárceles. Estas discusiones se instalan en Río Negro por la existencia de proyectos con tratamiento parlamentario.

— La policía municipal es una discusión abierta en Buenos Aires. ¿Qué postura tiene el gobierno provincial?

—Hay que reconocer algo que ya pasa en la realidad. Todos los municipios tienen centros de monitoreo, guardias urbanas y cuerpos de prevención. Eso hoy funciona coordinado con la policía bonaerense, pero sin un marco legal claro. Hay que ordenar eso y darle institucionalidad.

—¿Se incluirá la conformación de policías municipales?

—La discusión no es el nombre, sino resolver competencias, funciones y hasta dónde pueden actuar. Hoy existen y complementan el trabajo de la policía provincial. Ya trabajamos con mesas locales de seguridad donde participan el municipio, la policía y el Ministerio de Seguridad. Ahí se definen la estrategia preventiva y el despliegue operativo.

— El uso de las pistolas Taser es otro punto irresuelto…

—Nosotros tenemos Taser y las usamos, pero bajo protocolos específicos. Principalmente en situaciones de salud mental o personas atrincheradas. No creemos que sea una herramienta para cualquier intervención policial. En muchos lugares del conurbano, la policía enfrenta a delincuentes armados y, en ese contexto, necesita estar bien entrenada y equipada con armas reglamentarias.

— Otro tema también en análisis es la utilización de los celulares en las cárceles, con proyectos en Río Negro donde se establecen serias restricciones. ¿Tiene definición de la situación?

—Es un problema gravísimo. Muchas organizaciones criminales siguen conduciendo delitos desde las unidades penitenciarias. Hay que restringirlos fuertemente en los casos más graves y avanzamos en unidades de aislamiento para presos que manejan organizaciones criminales o territorios desde la cárcel. Pero, son los jueces quienes autorizan el uso de celulares. No es un tema simple. El aislamiento no se resuelve solo con un inhibidor de señal; implica controles sobre visitas, abogados y funcionamiento penitenciario.

—¿Entonces cuál es el criterio?

—Priorizar el aislamiento de los presos peligrosos y evitar que sigan manejando delitos desde adentro. Ahí tenemos que ser mucho más duros.


El armado político en favor de la candidatura presidencial del gobernador bonaerense Axel Kicillof llegó a Río Negro. Lo hizo este miércoles con la presencia en Viedma de su ministro de Seguridad, Javier Alonso, que participó inicialmente de una jornada en la Universidad Nacional de Río Negro y, luego, encabezó reuniones políticas.

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