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Populistas y republicanos: la batalla de las ideas

En su reciente libro, “Una historia argentina en tiempo real”, el periodista Jorge Fernández Díaz se sumerge en la historia reciente para desmontar la épica del relato kirchnerista y proponer un peronismo republicano como opción política.

"Nos traicionaste. Es una pena que te hayamos perdido. Espero que tu sueldo de gorila te permita enriquecerte. Me apena no poder leerte más”.

Esta breve nota escrita de apuro por una mujer impulsó a Jorge Fernández Díaz a ser lo que nunca imaginó: un escritor político. El texto, recriminatorio, le fue entregado en mano por la propia mujer, que lo había mirado intensamente durante toda una noche de sábado, en una pizzería porteña.

Era un reproche político que despertó en el actual columnista de La Nación y autor de una prolífica obra literaria una reacción que hasta ese momento había canalizado a través de la ficción y de sus columnas dominicales. Era tiempo de ir por más.

Durante tres años seleccionó minuciosamente sus textos publicados en el diario y los ensambló a una selección no menos cuidada y acaso más sentida de textos íntimos incluidos en diarios personales. El resultado fue “Una Historia argentina en tiempo real. Apuntes sobre la colonización populista y la resistencia republicana”, un voluminoso libro de 1036 páginas, de corte confesional, que muestra, desde su mirada, la trama ideológica del “movimiento nacional y popular”.

Aquella circunstancia pública fue acaso la gota que rebalsó un ya vaso colmado. El avance del relato kirchnerista sobre las instituciones democráticas y la colonización del sentido común dieron forma a un corpus de ideas que Fernández Díaz decidió volcar en un libro.

Un libro que, siente su autor, es urgente. Lo fue en su escritura y lo es en su lectura. Por eso, entre la tapa y los textos nada ni nadie detiene ni distrae al lector. Como si Fernández Díaz sintiera la necesidad de ir directo al grano, sin nadie que hable por él. No hay prólogo que demore su lectura. El autor no lo necesita. El libro, ya lo verán, tampoco.

En una entrevista con Río Negro, el autor de la saga de Remil, amplía las razones que lo impulsaron a convertirse en escritor político porque, como dirá aquí, “la épica no puede estar solo del lado del populismo. El populismo se ha sabido generar una épica, pero una mentirosa que manipula las cosas”.

“Este libro me convirtió en algo que no estaba en mis planes: ser un escritor político”, confiesa Jorge Fernández Díaz, apenas comienza el diálogo telefónico con Río Negro. El libro es “Una historia argentina en tiempo real”, cuyo subtítulo, “Apuntes sobre la colonización populista y la resistencia republicana” lo ubica en esa línea de autores a la que no imaginó pertenecer.

El populismo se ha sabido generar una épica, pero una mentirosa que manipula las cosas”.

Porque antes de ser periodista, y lo es desde hace 40 años, Fernández Díaz fue escritor. Prolífico novelista, también ha publicado cuentos y hasta una biografía, la de Bernardo Neustadt, no autorizada, a la que tituló “El hombre que se inventó a sí mismo” (1993). Si bien parte de su obra de ficción ya mostraba mucho, sobre todo en la saga de Remil, ese agente de inteligencia al servicio del mejor postor no importa de qué lado de la grieta venga, ¿qué impulsó a Fernández Díaz a meterse con la política desde la no ficción?

En principio, su labor como analista político en sus columnas del diario La Nación. Pero también lo motivó su condición de intelectual atento al derrotero argentino de las últimas décadas, en particular las kirchneristas a las que, en este libro, viene a contrarrelatar.

“Creo que tuvo mucho que ver el haber reemplazado a Mariano Grondona, cuando él se retiró de la página de opinión de los domingos de La Nación”, recuerda Fernández Díaz. “Cuando comencé con esta columna me di cuenta de que tenía que volver a estudiar, a leer historia argentina del siglo XX, lo sucedido durante los años 70. Todo este proceso fue muy transformador”.

“Una historia argentina en tiempo real” es una minuciosa selección de textos publicados en su espacio dominical de La Nación, combinados de manera muy acertada con escritos extraídos de sus diarios personales. Por sus páginas se suceden hechos políticos del país junto con circunstancias ligadas a la vida personal de su autor.

Retomando el enunciado del subtítulo, el libro funciona como una reacción republicana a lo que Fernández Díaz observa como un avance kirchnerista sobre las instituciones democráticas. Una reacción desde las ideas, ese terreno que, según el autor, el peronismo ha sabido ganar -o colonizar- a fuerza de un relato hecho de, dirá Fernández Díaz a este diario, supersticiones.

Las reglas de Perón

“Perón fue el gran escritor de conciencias del siglo XX”, apunta quien fuera director de la revista Noticias. “No es que (Perón) fue un gran autor de libros, pero sí lo fue de reglamentos de la política. Cuando digo reglamento me refiero al conjunto de reglas con las que jugamos a la política. Es el autor de las reglas de la política del siglo XX”.

Con la partida de Perón al exilio, su regreso a comienzos de los 70 y, fundamentalmente, a partir de su muerte, comienzan las sucesivas reescrituras del peronismo, de aquellas reglas, advierte Fernández Díaz. “Cuando Perón parte al exilio, intervienen de manera decisiva un grupo de escritores nacionalistas y marxistas como John William Cooke, Scalabrini Ortiz, Jauretche o Hernández Arregui reescribiendo a Perón, lo remitifican desde otro lado, con otra ideología. Ellos empiezan a crear un gran relato por entregas de lo que es la Argentina, de quiénes son los buenos y quiénes los malos”. “Todo esto hace eclosión en los 70 y escritores políticos muy talentosos como Horacio Verbitsky reescriben la posdictadura”, continúa Fernández Díaz. “Finalmente, estas sucesivas reescrituras de Perón son institucionalizadas por el kirchnerismo. Este relato ha implantado supersticiones que hace que un progresista no crea en el progreso, por ejemplo. Otra cosa que lograron fue vincular la sensibilidad por los pobres con el peronismo. Un gran triunfo del relato”.

Fernández Díaz habla de lo que conoce no sólo porque lo estudió, sino también porque lo protagonizó: él también fue parte de ciertos lugares que hoy conforman el kirchnerismo. “El kirchnerismo es una conjunción de seis o siete experiencias de las que yo participé entre los 19 y los 30 y pico. Después acompañé al peronismo bajo la idea que tuvimos en el 83 que Lüder era el pueblo peronista y Alfonsín, la derecha. Tuve la posibilidad de pedirle perdón personalmente a Alfonsín por esta estupidez”.

Si bien se trata de un libro de 1.036 páginas, raro en el mundo editorial actual y más para un escrito político, el tamaño engaña: “Una historia argentina en tiempo real” propone una lectura ágil a partir de sus capítulos cortos, muchos de ellos de no más de dos páginas. El libro también propone una lectura de múltiples entradas, no necesariamente de corrido. Allí donde se lo abra azarosamente puede comenzar la lectura. “Yo quería que se leyera como una novela, por eso ese comienzo, el ritmo, los capítulos cortos, un texto te va llevando rápidamente al otro y así vas avanzando en un libro que tiene poco más de mil páginas”, revela Fernández Díaz. “Era necesario que así fuera para no ser algo abrumador. Es un libro que intenta que se lea rápido, propone una lectura intensa”.

Colonización cultural

Populismo vs. Republicanismo, colonización y resistencia. ¿Fue este un país republicano alguna vez? “Yo creo que nunca tuvimos una democracia republicana en Argentina”, responde Fernández Díaz. “Es una precariedad del republicanismo argentino”.

De vuelta a la idea de relato y de batalla cultural ganada por el populismo “sus argumentos están muy metidos y mi trabajo ha sido refutarlos -sostiene Fernández Díaz-. Están metidos en la clase media como una especie de sentido común; y cuando lograste conquistar el sentido común es lo que llamo colonización y le digo populista por no decir peronista”.

Con Alberto Fernández yo discutí semanalmente sobre cómo el kirchnerismo se había convertido en una cáscara vacía"

Para el actual columnista de La Nación, “el populismo ha ganado la batalla cultural y la duda que tengo es si se trata de un punto de no retorno, que es ese punto donde gobierna uno solo, aunque se presenten a elecciones otros y no pueden ganar nunca porque es un mero sparring y no un verdadero contendiente. Ese es el partido único. El kirchnerismo se considera la base superior del peronismo que se quede con todo para siempre. Ese punto de no retorno puede ocurrir y es una tragedia que nada tiene que ver con la democracia, sino con la autocracia”.

¿Quién representa hoy el republicanismo? Fernández Díaz no duda “El republicanismo es esa gente que se mueve en la calle sin un partido político, con sus banderas, creo que ese es el gran acontecimiento político, el de la gente en las calles sin conducción de partidos políticos”.

El objetivo es tener un país normal, asume: “Se ha vuelto tan insensato el kirchnerismo que hay que volver a lo elemental que es pretender ser un país normal. Hay muchos peronistas que piensan esto”. En este sentido, Fernández Díaz cree en un posible peronismo republicano.

Por último, Fernández Díaz se refirió al presidente Alberto Fernández: “yo lo conocí mucho y le dedico el libro. Fue durante ocho años, el tiempo que permaneció alejado del kirchnerismo, un gran interlocutor. Con Fernández yo discutí semanalmente sobre cómo el kirchnerismo se había convertido en una cáscara vacía ocupada por mercenarios, como el camporismo: fanáticos fuera de la realidad. Todas las ideas que están en este libro fueron compartidas por Alberto Fernández. Luego, él tuvo un distanciamiento con todos nosotros porque el odio que sentía por Mauricio Macri era casi inexplicable. Finalmente, se plegó al kirchnerismo de vuelta y se convirtió en esta persona. Creo que de todas las contorsiones que hizo ya no sabe quién es ni por qué está donde está”.


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