Por arenas vírgenes en Las Grutas

Apenas 10 kilómetros al sur de Las Grutas comienza una serie de playas con postales para atesorar. La primera: El Sótano

Por Redacción

LAS GRUTAS

El camión comenzó la marcha. Recorrerá pocos kilómetros, pero serán claves, porque son los que separan las playas habituales de unos destinos de ensueño. Desde el comienzo, el derrotero por la costa para acceder a esas postales, ubicadas al sur de Las Grutas, será un regalo para los sentidos. La salida se realiza por la tarde, para que al caer el sol se pueda disfrutar de la puesta con una suculenta picada junto al mar.

La primera parada es el El Sótano, un sector ubicado a 10 km de los paradores céntricos. Aquí la calma invade el ambiente, que se muestra imperturbable, como si se tratara de una playa virgen.

Al comenzar a andar, por una arena dorada salpicada de enormes rocas, los acantilados provocan el asombro de todos. Es que en ellos se dibujan misteriosas cuevas, que parecen más profundas que las grutas que todavía pueden verse en la primera bajada, a las que debe su nombre la villa balnearia.

En este caso, las aberturas que muestra la piedra también bautizaron este sector, que décadas atrás fue utilizado como sótano por los recolectores costeros de pulpos. Es que en esas hondonadas guardaban sus capturas, para que se mantuvieran frescas, y por eso hoy la playa se conoce con ese apelativo.

Luego de recorrer el lugar es tiempo de continuar la marcha, porque aún queda mucho por descubrir. El vehículo sigue adentrándose por caminos costeros, que quedarán perpetuados en cientos de imágenes. Es que la belleza del entorno es tal que la gente “dispara” sus cámaras a cada paso, tratando de fijar aquello que cautivó su mirada.

La próxima parada es el Cañadón de Las Ostras. Conocerlo es como viajar en el tiempo, porque los rastros que pueden verse nos remontan a nada más y nada menos que 15 millones de años. A metros de la costa, las formaciones arcillosas dejan ver cientos de ostras fosilizadas y cristalizadas, que datan del período terciario superior de la tierra. Los cambios que ésta experimentó dejaron esa evidencia que aún se aprecia sin mayor dificultad.

Cerca de allí la aventura continúa, gracias a la existencia de un humedal, que alberga gran variedad de aves. También existen cangrejales que nos permiten tomar contacto con diminutas especies que forman parte del ecosistema marino.

El guía acompaña el recorrido con datos acerca del bioma de monte, y nos invita a conocer e identificar las especies vegetales y animales que se esconden en esos hábitats tan cercanos a la playa.

Antes de emprender el regreso, todavía queda mucho por disfrutar. ¿Lo más grato? Un brindis acompañado de delicias regionales, que se saborearán mientras las luces del ocaso se apagan de a poco, hasta fundirse con las primeras sombras. (Agencia San Antonio)

Tener en cuenta

La excursión, que se realiza en vehículos 4 x4, demanda alrededor de 4 horas y suele realizarse por la tarde. La cantidad de personas que integran el viaje varía, aunque las salidas se realizan con un cupo mínimo de cuatro integrantes.

• La actividad incluye un brindis antes del regreso y una suculenta picada acompañada de sabores regionales. El precio por adulto es de $ 440 y $ 340 en el caso de los menores. Se realizan bonificaciones si el pago es en efectivo.

• La firma que ofrece la actividad es Las Grutas Avistajes, ubicada a metros de la Tercera Bajada, en la calle Intendente Breciano esquina Cona Niyeu. El teléfono fijo es (02934) 498-271 y el celular de contacto (02920)

15 523957 (Claudio Barbieri). E-mail: info@grutasavistajes.com.ar

• Como se recorrerán distintos puntos de interés es importante llevar ropa y calzado cómodos, gorro o sombrero y protector solar.

(ASA)