¿Por qué los rehenes decapitados no se resisten?
La cadena de noticias británica Sky News publicó una entrevista con un hombre cuyo rostro se oculta detrás de una kufiyya -el tradicional pañuelo árabe para protegerse del frío o del sol- y que asegura haber presenciado la ejecución de Kenji Goto, rehén del Estado Islámico asesinado por Mohammed Emwazi, más conocido como “Jihadi John”. El presunto testigo se hace llamar “Saleh” y cuenta actuó como traductor. En uno de los segmentos más importantes, reveló por qué los rehenes que estaban a punto de ser decapitados aparecían colaborando con los mensajes que querían propagar, antes de someterse a su decapitación con una tranquilidad llamativa, escalofriante. Saleh dijo que le hacían decirle a los rehenes que estaban seguros, tras someterlos muchas veces a ejecuciones falsas, hasta que la práctica se volvió normal. Frases como “No te vamos a matar”, “Queremos que tu gobierno deje de atacar Siria”, “No tenemos ningún problema contigo, sólo son nuestras visitas”, le servían a Saleh para llevar adelante el trabajo que le pidieron, aunque él sostuvo que estaba seguro de que al final morirían. La idea de someterlos a las falsas ejecuciones tenía un papel importante para lograr que no se resistieran cuando la cosa iba en serio: “Todo el tiempo (John) les decía ‘es un ensayo, no te preocupes, no te preocupes’. Él quería que cuando realmente lo fuera a matar, no retirara la cabeza”.