Priorizar la salud mental
BUENOS AIRES
El 10 de octubre se celebró el “Día Mundial de la Salud Mental” para visibilizar la importancia de asegurar a todas las personas el más alto nivel de bienestar emocional y social, y llamar a los Estados a aumentar sus esfuerzos para garantizar que la atención en este campo sea humanizada, accesible y de calidad.
Argentina tiene grandes deudas en este ámbito. Pese a que nuestro país cuenta con una de las leyes más destacadas a nivel regional en salud mental y derechos humanos, las políticas públicas para implementarla son escasas, y las existentes legitiman violaciones a los derechos humanos. La cantidad de recursos que el Estado se propone usar y la forma en que los distribuye son prueba de ello. El presupuesto para salud mental de 2021 representa menos del 1% de los fondos asignados a salud cuando por ley debería ser el 10%, y gran parte de ese ínfimo porcentaje aún lo absorben los hospitales psiquiátricos, que por normativa nacional e internacional deberían haberse cerrado.
Se requiere una labor coordinada entre las áreas de gobierno para implementar políticas de promoción y prevención en salud mental, derribar barreras de acceso a la atención, sustituir hospitales psiquiátricos por servicios con base en la comunidad y garantizar abordajes integrales que contemplen vivienda, trabajo, educación y protección social. Estas medidas solo son posibles con una asignación adecuada de recursos económicos, humanos y materiales. La salud mental es un derecho humano. Es tiempo de tomársela en serio.
Soledad De Marco
Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ)
(Fragmento texto enviado)