Prisión preventiva por golpear y amenazar a su pareja en el norte neuquino

El hombre le dio golpes de puño en distintas oportunidades. Le ordenaron que haga un tratamiento psicológico, pero lo abandonó.

Le pegaba. Golpes de puño. Una y otra vez. También usó un cuchillo para amenazarla. En algún momento le ordenaron que no se acerque. También que haga un tratamiento psicológico, que abandonó. Ahora le dictaron cuatro meses de prisión preventiva y está acusado de numerosos delitos.

Según la información difundida por la fiscalía, todo ocurrió en El Huecú. Ella se animó a denunciar uno de los hechos de violencia tres días después de que ocurriera. Fue un 20 de marzo cuando denunció que su pareja, con el que convivía, la había golpeado. Estaban juntos en una casa, junto a otras personas, cuando él la fue a buscar al cuarto y le pidió dinero para comprar bebidas alcohólicas. Ella se negó y él la golpeó en la cara.

En ese momento, explicó el asistente letrado Pablo Milanese, ella «expresó que no quería instar acción penal sino únicamente que al imputado se le prohíba acercarse a ella».

La Justicia le impuso a él, de iniciales A. M., la prohibición de acercarse y la obligación de hacer un tratamiento psicológico, el que abandonó después de ir tres veces.

Pasó el tiempo y, hace dos meses, retomaron la relación (es una situación característica del círculo de violencia al que son sometidos las víctimas). El viernes pasado él fue a la casa de ella y, durante la madrugada del sábado no solo volvió a golpearla, sino que amenazó con matarla usando un cuchillo de fabricación casera.

Ella había logrado salir a la vereda mientras él le recriminaba la denuncia anterior. Él, a fuerza de golpes y el cuchillo, la obligó a entrar. Luego, llegó la policía, detuvo al hombre y llevó a la mujer al hospital.

Finalmente se realizó la audiencia en la que se le dictaron cuatro meses de prisión preventiva, mismo plazo previsto para la investigación. Fue acusado de lesiones leves agravadas por el vínculo y mediando violencia de género (dos hechos); amenazas agravadas por el uso de arma blanca; desobediencia a una orden judicial por no cumplir con el tratamiento psicológico dispuesto por la juez de familia; y desobediencia a una orden judicial por no cumplir con las medidas cautelares como delito continuado, todo en concurso real y en calidad de autor (artículos 89, 82, 80 inc. 1 y 11, 149, 239 y 45 del Código Penal).


Le pegaba. Golpes de puño. Una y otra vez. También usó un cuchillo para amenazarla. En algún momento le ordenaron que no se acerque. También que haga un tratamiento psicológico, que abandonó. Ahora le dictaron cuatro meses de prisión preventiva y está acusado de numerosos delitos.

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