Protesta bloquea el aeropuerto de Acapulco

Familiares de estudiantes no creen que hayan sido asesinados.

Redacción

Por Redacción

AP

ACAPULCO.- Manifestantes y familiares de los 43 estudiantes desaparecidos cerraron temporalmente ayer el aeropuerto del enclave turístico de Acapulco, en el pacífico mexicano, con la cara cubierta y armados con machetes, bombas incendiarias, picos y palas para protestar porque sigue sin conocerse el paradero de los jóvenes. Aunque las autoridades han ofrecido indicios de que fueron asesinados y calcinados, los familiares no quieren aceptar que los restos calcinados hallados en varias bolsas en un río cercano al lugar de la desaparición sean los de los estudiantes de magisterio y el estado tampoco lo declara de manera oficial. “Va a estar cerrado el aeropuerto por tres horas. Pretendemos hacerlo pacíficamente y en orden. Será simbólico’’, dijo Felipe de la Cruz, padre de uno de los desaparecidos y portavoz de la protesta. “Van a llegar vuelos, no van a salir vuelos por tres horas. Con 43 desaparecidos no pasa nada por tener que esperar una hora en el aeropuerto’’, agregó. Los accesos por carretera al aeropuerto estuvieron cerrados durante tres horas por los autobuses en los que se desplazan los manifestantes, los turistas y viajeros caminan con sus maletas en las manos. Rogelio Ortega, gobernador del estado de Guerrero, dijo en rueda de prensa que no reprimiría la marcha. “Antes prefiero renunciar’’, dijo. Una cadena de televisión local mostró como los manifestantes atacaron a la policía y golpearon con dureza a un policía que se aisló del grupo poco antes de que los manifestantes llegaran a la terminal aeroportuaria. Cruz justificó la presencia de los machetes y cócteles molotov: “Las armas son para defenderse de quien ya mató a 43 estudiantes porque tenemos miedo a la represión del Estado’’, dijo. El Procurador General de la República Jesús Murillo Karam dijo ayer a la cadena Televisa que los estudiantes siguen “en calidad de desaparecidos’’, que se investigan “todas las pistas que se les ofrecen’’. Informó que los restos humanos hallados en el río a finales de octubre aún no salido hacia la Universidad de Innsbruck, en Austria, donde se les realizarán pruebas de ADN que tampoco ofrecen garantía de identificación. Murillo especificó que, mientras tanto, existen órdenes de captura a “12 ó 13 autores materiales que siguen en libertad’’ y que le da credibilidad al sádico relato ofrecido por tres de los autores materiales confesos que fue hecho público la semana pasada. El alcalde de Iguala, José Luis Abarca y su esposa, María de los Ángeles Pineda, que se encuentran en prisión y fueron, según Murillo quienes dieron la orden de hacer desaparecer a los estudiantes, se acogen a su derecho a no declarar. (AFP)


AP

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