Rajoy reforma sistema financiero ante la desconfianza europea

Control estatal del Bankia no aleja dudas sobre la solvencia española

Por Redacción

Crisis económica europea sigue preocupando al mundo

Como consecuencia de la crisis inmobiliaria, los bancos españoles están muy expuestos en “activos tóxicos” o incobrables.

MADRID (Télam, especial).- El gobierno de Mariano Rajoy presentará hoy un plan de reestructuración financiera a exigencia de la Unión Europea (UE), tras tomar el control de Bankia, el banco con más cantidad de activos tóxicos de España, en una polémica operación presentada como nacionalización pero en la que algunos ven una “estafa” y el paso previo a una privatización. Los países de la zona euro, cuyos ministros de Finanzas tienen previsto reunirse el lunes, y en Banco Central Europeo (BCE), esperan que España exija a sus bancos un aumento de sus requisitos para otorgar créditos, a fin de tener un colchón de protección ante posibles pérdidas, según fuentes europeas. Además, los socios europeos quieren que “expertos independientes” valoren los activos inmobiliarios tóxicos que los bancos españoles tienen en sus balances para aumentar la transparencia del sector. El sistema financiero de España sigue siendo el principal problema de la zona euro detrás de Irlanda, Portugal y Grecia, los tres países rescatados por la UE. La decisión de Rajoy de intervenir Bankia fue adoptada ayer ante la persistente presión de los mercados sobre la deuda de España, que sigue al límite del rescate financiero –el riesgo país se mantiene por sobre los 400 puntos-, debido a la incertidumbre en torno a la solvencia de sus bancos, plagados de activos tóxicos. En ese marco, el Ministerio de Economía español anunció ayer la entrada del Estado en el Banco Financiero y de Ahorros (BFA), que controla el 45% de Bankia, por medio de la conversión en acciones de un crédito público de 4.465 millones de euros. El gobierno subrayó que se trata de una intervención sino de una “toma de control” y de una “nacionalización”, a pesar de que el 55% de Bankia sigue en manos de ahorristas. La fórmula elegida para la salvar a Bankia implica que el dinero que antes generaba intereses positivos al Estado (crédito del FROB) ahora pasará a contabilizarse como déficit, lo que pondrá en dificultades al gobierno de Rajoy y podría derivar en más ajuste, según analistas. El Consejo de Ministros español aprobará “medidas importantes” para el sector financiero, entre las que figura la exigencia a la banca de requisitos adicionales para cubrir el riesgo de exposición a los activos tóxicos del mercado inmobiliario hasta 40.000 millones de euros, según el borrador del decreto filtrado a la prensa española.