Sueño sobre ruedas: estudiantes de la EPET 4 de Junín construyeron su propio karting eléctrico para el Desafío ECO YPF

Fueron ocho meses entre planos, herramientas y mates en el taller. Hoy, diez chicos y sus profesores presentan el vehículo de emisión cero con el que van a representar a Neuquén en la pista y ya se preparan para competir en la Fórmula Lanín y en el Desafío ECO YPF.

Por Greta Ocaña

El auto alcanza unos 35 kilómetros por hora y ofrece una autonomía estimada de 1 hora y 42 minutos. Foto: gentileza.

El auto alcanza unos 35 kilómetros por hora y ofrece una autonomía estimada de 1 hora y 42 minutos. Foto: gentileza.

Empezaron siendo muchos y terminaron siendo diez. En el medio hubo ocho meses de trabajo constante, de talleres dos veces por semana, de clases que se llenaron como nunca y de un vehículo que fue tomando forma pieza por pieza. Hoy, los estudiantes de la EPET N° 4 de Junín de los Andes presentan con la frente en alto un karting eléctrico de emisión cero listo para salir a competir.

Con esta creación, el equipo representará a la localidad en la Fórmula Lanín (el programa del Gobierno del Neuquén donde escuelas técnicas diseñan y arman vehículos sustentables) y en el Desafío ECO YPF, el campeonato nacional que reúne a chicos y chicas de todo el país en una carrera de autos eléctricos hechos por ellos mismos.

Para Ignacio Blanco (18), estudiante del último tramo de la orientación Técnico electromecánico y jefe del equipo, el instante exacto en que el auto arrancó por primera vez fue una mezcla de alivio y orgullo: «fue un momento de mucha emoción, porque después de tanto trabajo y esfuerzo pudimos ver que el karting se movía. Nos puso muy contentos y nos dio más ganas de seguir adelante con el proyecto. Fue una satisfacción enorme ver que todo lo que veníamos haciendo estaba dando resultado«, menciona a RÍO NEGRO.

Ese entusiasmo del taller se trasladó a las aulas. El profesor Ignacio Vicente, quien además de acompañar proyectos es pañolero (la persona encargada de custodiar y entregar las herramientas en el depósito del taller), cuenta a este medio que la asistencia a clase tuvo un récord histórico, algo que atribuye al compromiso que demostró el grupo.

Para el docente, la clave estuvo en acompañar el proceso de aprendizaje desde las bases, guiando a los alumnos en la investigación histórica sobre cómo nacieron las carreras de karting y cómo fue el primer chasis, para después ir recorriendo cada sistema como la transmisión, la columna de dirección, los tipos de volante, el acelerador, los asientos y la distribución del peso, logrando que el diseño naciera de la propia comprensión de los chicos.

La presentación oficial del vehículo, transmitida por el canal municipal, fue el momento de mostrarle a la ciudad lo que hasta ahora ocurría puertas adentro. Desde la escuela expresaron su profundo orgullo por los docentes y estudiantes que «le ponen el cuerpo día a día» al proyecto, además de agradecer a las familias, a los sponsors locales y al gobierno municipal por el respaldo recibido.

Un grupo que se fue puliendo


El proyecto arrancó con una convocatoria numerosa, pero con el paso de los meses, y a medida que el trabajo se volvía más exigente, el equipo fue decantando hasta quedar integrado por diez estudiantes de electromecánica: cinco de sexto año, dos de quinto y tres de cuarto.

Entre ellos hay chicos que, según su profesor, ya están «a punto de ser técnicos» y llegaron con sólidos conocimientos de electricidad y mecánica.

A ese equipo se sumó una egresada del año pasado que se quedó en Junín de los Andes y volvió a la escuela para ayudar, tras haber sido la piloto en la edición anterior.

«Más allá de que no pertenezca a la escuela en la matrícula, es una persona que sigue asistiendo al colegio y siendo parte», destacó el profesor Vicente, para quien ese regreso es una de las muestras más claras del sentido de pertenencia que genera el taller.

Excepto por algunos puntos duros que requerían un trabajo más fino donde colaboraron los profesores, la construcción fue íntegramente de los alumnos. En palabras de Vicente, «a grandes rasgo, el karting lo hicieron los chicos y las chicas«. Un desafío práctico donde tuvieron que resolver imprevistos sobre la marcha, aplicando todo lo que aprendieron en clase.

«Una de las partes más difíciles fue resolver los problemas técnicos y lograr que todos los componentes funcionaran correctamente. Lo fuimos solucionando trabajando en equipo, probando distintas alternativas y aprendiendo de los errores. Lo más importante fue no rendirnos y ayudarnos entre todos para poder terminar el auto», detalla Ignacio Blanco.

Esa cultura de equipo constante tuvo su broche de oro el día de la exhibición ante la comunidad de Junín de los Andes. «El día de la presentación fue muy especial para todo el equipo. Estábamos nerviosos, pero también muy orgullosos de poder mostrarle a la gente de Junín de los Andes lo que habíamos logrado. Fue muy lindo recibir el apoyo de las familias, los profesores, los sponsors y toda la gente que se acercó», destacó el estudiante.

Detalles técnicos del karting


Debajo de la estructura, el vehículo cuenta con un motor de 500 watts provisto en el kit oficial de la Fórmula Lanín y el Desafío ECO YPF. Con este equipamiento alcanza unos 35 kilómetros por hora y ofrece una autonomía estimada de 1 hora y 42 minutos si se utiliza continuamente a máxima potencia.

La velocidad es administrada por el controlador del motor, el dispositivo electrónico que regula la energía que recibe el sistema.

Además, gracias a un aporte que la Municipalidad realizó el año pasado, la escuela consiguió un segundo motor de 800 watts (algo más de 1 HP), con el que el karting llega a los 50 kilómetros por hora y la batería rinde una hora y media. Si bien este motor queda fuera del reglamento oficial de competencia y no podrá utilizarse en las carreras, sirvió de valioso banco de pruebas y experimentación práctica para los alumnos en el taller.

Las expectativas del viaje y la competencia: «el objetivo es dejar a Junín en lo más alto»


La instancia provincial se disputaría el 24 y 25 de octubre en el Autódromo de Centenario y la nacional del Desafío ECO YPF el 6, 7 y 8 de noviembre en el Autódromo Eusebio Marcilla, ubicado en la ciudad de Junín, Provincia de Buenos Aires. Entre las pruebas operativas que deberán superar, Blanco mencionó el octavo de milla (carrera de aceleración en línea recta de unos 200 metros), además de los circuitos de zigzag y la prueba de frenado.

No es la primera vez que la EPET N° 4 llega a estas instancias. En 2015 la escuela participó del campeonato nacional con un buen desempeño.

Para el viaje, Blanco y sus compañeros esperan conocer otras ciudades y vivir la experiencia en grupo, pero lo que más pesa en el corazón del equipo es la responsabilidad de llevar el nombre de su localidad en el chasis.

«Es un orgullo muy grande representar a Junín y a la provincia, es una sensación muy linda que las personas de la ciudad te digan que sos un orgullo, no tengo palabras«, concluye Blanco, resumiendo el sentir de los diez estudiantes cuando salgan a la pista: «el objetivo es dejar a Junín en lo más alto».


Empezaron siendo muchos y terminaron siendo diez. En el medio hubo ocho meses de trabajo constante, de talleres dos veces por semana, de clases que se llenaron como nunca y de un vehículo que fue tomando forma pieza por pieza. Hoy, los estudiantes de la EPET N° 4 de Junín de los Andes presentan con la frente en alto un karting eléctrico de emisión cero listo para salir a competir.

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