Piti Fernández, cantante de LPDA, reveló como con un mantra, logró un milagro con su papá y con una familia
En la anécdota contada por el cantante, un bebé marplatense escuchó este ritual de palabras y logró recuperarse de un grave problema de salud.
En una reciente entrevista, Juan Germán “Piti” Fernández, cantante de Las Pastillas del Abuelo, reveló la historia de un mantra que aprendió en pandemia y que, según él, le permitió comunicarse con personas con las que no tenía ninguna vía de contacto. La anécdota más impactante fue la de un bebé marplatense que, tras escuchar este ritual de palabras, logró recuperarse de un grave problema de salud.
El mantra de Piti Fernández que conmovió a una familia y obró un milagro
Todo comenzó cuando la madre de Bastian, un bebé de tres meses que no comía y vomitaba todo lo que ingería, le pidió a Piti que lo sostuviera un rato porque estaba convencida que el músico lo sanaría.
Piti recordó que, durante la pandemia, su propio padre estuvo internado y sin comunicación, y que un compañero de la banda le enseñó tres mantras para “hablar” con él a nivel esencial. Para su sorpresa, el método funcionó y pudo recibir un mensaje de su padre, que incluso recordó su número de teléfono pese a su avanzada edad y problemas de memoria.
Inspirado por esa experiencia, Piti aceptó el pedido de la mujer y repitió el mantra:
«Desde mi ser esencial, Juan Germán Fernández Betancor, al ser esencial de Bastián Saltos Dumanski (bebé de tres meses), por favor, comé, por favor. Y si tenés que explicarle algo a tus padres, que no sea con sufrimiento».
Esa misma noche, Bastian comió sin vomitar. Al día siguiente repitió la hazaña y, desde entonces, creció sano y fuerte. “Para esa mamá, yo soy un santo borracho”, bromeó el cantante.
El mensaje de la mamá de Bastian a Piti Fernández luego de contar la anécdota
La historia llegó acompañada del emotivo testimonio de otra mamá, que años atrás, despidió a su hijo Iván, de 15 años, con la música de Las Pastillas del Abuelo. En su dolor, le preguntó a su esencia dónde estaba y sintió una respuesta: «Me escapé del mundo yendo hacia el norte, pero otro mundo esperaba allá«. Desde entonces, la banda suena todos los días en su casa como un regalo que le dejó su hijo.
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