Relataron cómo fue herido el chico de Conesa
Declararon ayer los subalternos del oficial acusado. El adolescente perdió el bazo por un escopetazo.
RÍO NEGRO
VIEDMA (AV).- “Primero tiró desde la ventanilla del acompañante para atrás del móvil y después, mientras le ordenaba al pibe de la moto que se quedara al costado, señalándole con la escopeta, se escuchó el disparo y vi que el chico se tomó el abdomen y siguió un par de metros más”. Ese fue parte del testimonio del policía Marcos Sotello, quien en la madrugada del 19 de febrero de 2014 viajaba en el asiento trasero de la camioneta policial y detrás del oficial principal Guillermo Gianni, de 42 años, quien llegó ayer a juicio procesado por herir gravemente y a corta distancia a un joven de 15 años en un camino rural de Conesa.
Sotello recordó que el oficial se bajó nervioso diciendo “¡Qué macana que me mandé!”. El suboficial y el chofer, Erik Pacho, asistieron al joven colocándolo en el piso con la herida hacia arriba para tratar de detener la hemorragia. Luego pidieron una ambulancia, que tardó 20 minutos en llegar con el chofer y un enfermero.
El chico fue derivado al hospital Zatti de Viedma, donde pasó varios días en terapia intensiva. Fue operado y perdió el bazo producto del disparo.
Ayer la víctima estuvo en el edificio de Tribunales pero no en la audiencia. Sí participó su mamá, como querellante, quien no pudo evitar las lágrimas al escuchar los detalles de lo ocurrido.
Tras el hecho, allegados a la víctima aseguraron que esa noche el chico escapó de la Policía porque había sacado sin permiso la moto de su hermano y temió que se la secuestraran.
El policía imputado se abstuvo de declarar ante los jueces Marcelo Chironi, Jorge Bustamante y Eduardo Roumec. Tanto Sotello como los otros dos policías -Antonio Rosales y Pacho- que participaron de aquel operativo bajo la conducción de Gianni coincidieron en que mientras perseguían a la par al joven de la moto por un camino de piedras, pozos y serrucho, el oficial pidió la escopeta y disparó una vez, y luego pidió otro cartucho e hirió al joven. También relataron que estaban de operativo por la seguidilla de robos de animales en esa zona, con las luces apagadas y en una garita. Agregaron que observaron a lo lejos dos luces que se aproximaban y que se apagaron un instante, como cuando una persona o animal pasa por delante. Recordaron que se fueron acercando hacia donde estaba el puesto y cuando estaban a unos metros encendieron las balizas y linternas dando la voz de alto, que los motociclistas no acataron sino que giraron en U y trataron de alejarse. Fue entonces cuando se inició la persecución de unos tres kilómetros, previo unos cuatro disparos al aire de los uniformados, hasta que fue herido el adolescente, quien ninguno vio que llevara algo sospechoso.
Pacho relató que junto con Sotello lo sostuvieron en la moto hasta recostarlo en el piso. “Traté de mantenerlo despierto todo el tiempo para que no perdiera la conciencia y con mi mano tapaba la herida y luego con un tapón con su remera. Se desvanecía y lo reanimaba. Me alcanzó a decir su nombre y la edad”, recordó.
De los tres sólo Rosales admitió haber hecho el curso de “escopetero” y reconoció que tiró con esa arma en aquel procedimiento además de Gianni.
El hecho
En la madrugada del 19 de febrero de 2014 un chico de 15 años, que iba en moto con un amigo, fue gravemente herido de un escopetazo policial. El adolescente no acató la orden de alto en un camino rural de Conesa y el oficial Guillermo Gianni le disparó a corta distancia.