Revelan alianza entre policías y presuntos narcos
La banda tenía base en Centenario y contaba con la ayuda de todos los miembros de una familia. Un efectivo neuquino está acusado de aportar datos y el otro de prestar colaboración.
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CIPOLLETTI (AC).- Confirmaron el procesamiento de uno de los policías neuquinos sospechados de formar parte de una banda de narcotraficantes con base en Centenario. En una primera instancia, el juez federal procesó a dos efectivos, aunque la situación de uno de ellos aún debe resolverse en la Cámara de Apelaciones.
La investigación comenzó a principios del año pasado en Centenario. El personal policial que estaba a cargo de las tareas de observación advirtió movimientos extraños en la casa de un hombre que recibía e intercambiaba paquetes con otras personas. Ese domicilio se encuentra en la calle Chacabuco de Centenario.
En una oportunidad, un automovilista se retiró de allí con una caja y la guardó en un taller de Centenario. Luego se corroboró que la vivienda de Chacabuco pertenecía a un policía.
En julio, el juez federal Gustavo Villanueva autorizó allanamientos y el personal del Departamento de Toxicomanía encontró en el taller mecánico una caja con 24 kilos de cocaína. Todo indica que ese paquete fue entregado por el policía de la calle Chacabuco.
El operativo incluyó 11 allanamientos en Neuquén, La Pampa y Buenos Aires y en esa oportunidad también se secuestraron 44 kilos de marihuana que transportaban en panes adentro de un vehículo.
El líder de la banda es un hombre de apellido Díaz que comandaba las operaciones desde una celda de la cárcel U4 de La Pampa.
El Tribunal Oral Federal de La Pampa lo había condenado por transportar 12 kilos de cocaína.
Fue descubierto en medio de un control de la Gendarmería cuando se movilizaba en una camioneta Toyota. En ese momento, esquivó a los gendarmes y volcó con el cargamento.
Desde la celda, se comunicaba con sus dos hermanos que viven en Neuquén y a su vez también colaboraban la madre y sus cuñadas. Todos quedaron detenidos en julio de 2012 cuando se hicieron los allanamientos.
Los dos policías, en cambio, fueron procesados en diciembre. A uno se le atribuyó el delito de almacenamiento y a otro el de tráfico de influencias. Este último era integrante de la división Toxicomanía y su situación aún debe definirse en la Cámara Federal de Apelaciones.
La persona que aportó la información a “Río Negro” –y que tuvo acceso al expediente judicial– no suministró las identidades de los policías ni la de los integrantes de la familia Díaz de Centenario.
Además detalló que los proveedores de la droga se encontraban en la provincia de Buenos Aires, en una quinta ubicada en el partido de Moreno, y las conexiones para su distribución, acopio y venta llegaban hasta la capital de Neuquén y desde allí a Centenario.
La Policía de Neuquén tiene un Departamento de Toxicomanía que se encarga de investigar y actuar en los casos de narcotráfico.