Rey de España sufre caída en un safari de caza

Le implantan una prótesis de cadera y le reconstruyen el fémur fracturado.

Por Redacción

Rannsafaris.com

El rey de España durante una expedición de caza en Botswana, en el 2006.

El rey Juan Carlos I de España fue operado ayer en Madrid, luego de sufrir una fractura en la cadera derecha al caerse durante un viaje privado a Botswana, en África, donde había ido a practicar caza mayor.

La fractura, en la parte más alta del fémur, se produjo debido a una “caída accidental” durante un viaje privado del monarca a Botswana, en el sur del continente africano, informó la Casa Real. “Su Majestad sufrió un tropezón casual en un escalón”, explicó Ángel Villamor, director del equipo médico que operó al rey. Por su parte, el jefe del equipo médico del rey, Avelino Barros, indicó que el accidente ocurrió en Botswana.

El accidente ocurre en la misma semana en la que su nieto Felipe Juan Froilán sufrió un accidente mientras hacía prácticas de tiro. Por ello, el menor sigue internado por la herida que le provocó en el pie derecho el disparo accidental de la escopeta de pequeño calibre que manejaba el chico de 13 años.

Juan Carlos, de 74 años, es un gran aficionado a la caza y ya visitó varias veces Botswana. Los medios españoles revelaron que Juan Carlos participaba esta última semana de una expedición de caza de elefantes. Incluso difundieron una fotografía publicada originalmente en un sitio de Internet dedicado a la caza, Rannsafaris.com. La página, poco después, fue dada de baja.

“Juan Carlos había sufrido una fractura en tres fragmentos de la cadera derecha, asociada a artrosis de dicha articulación”, indicó el cirujano Villamor, quien le colocó una prótesis de cadera en una operación de cuatro horas.

Se trata de la cuarta operación a la que fue sometido el monarca en los últimos dos años.

En 2010 se le extirpó un tumor benigno de pulmón. El año pasado, se le implantó en junio una prótesis en la rodilla derecha y en septiembre fue intervenido por una rotura del talón de Aquiles.

En noviembre pasado, el rey tuvo que asistir a una ceremonia oficial con gafas de sol para esconder un ojo morado, provocado según un portavoz de palacio por un “golpe contra una puerta”. (Agencias)