Riqueza y dependencia moldearon el país

Por Redacción

La revista Foreign Policy realizó, a modo de ensayo, una imaginaria “entrevista” a Venezuela donde recuerda la histórica dependencia del petróleo que ha moldeado la sociedad. Entre otras cosas, el periodista Ibsen Martínez señala: • Oleada de dinero. En el curso del último siglo Venezuela, que hoy tiene más de 28 millones de habitantes, ha vivido al menos cuatro vigorosos booms de precios petroleros. El último ha sido el más largo: comenzó en 1999 y se ha prolongado hasta la fecha, atravesando los catorce años que Hugo Chávez ha permanecido en el poder. Ha habido trechos de esta larga bonanza en los que el precio del crudo ha rondado los 120 dólares. La producción nacional de crudo promedia unos dos millones trescientos mil barriles diarios. Se calcula que las arcas del gobierno ingresaron, entre 1999 y el 2010, unos 520.000 millones de dólares. • Poco trabajo. La riqueza petrolera es para millones de venezolanos tan enigmática en su origen como el señorío de sus telenovelas. Bastan menos de cuarenta mil personas para producir todo el caudal de dinero que provee la industria petrolera. El resto de los venezolanos no sabe de petróleo ni está interesado en saber cómo se produce todo ese dinero. Le interesa más saber en virtud de qué el dinero puede llegar a sus manos. • Dependencia. El venezolano común sólo sabe que, desde que su país es un petro-Estado, la riqueza del subsuelo le pertenece a la nación y, transitivamente, a todos los habitantes de ella. De ahí la relación comensal con el Estado y sus oficiantes: los políticos. Los caudillos civiles o militares del populismo reinante en Venezuela desde Gallegos… a Chávez. • Estado gigante. El colosal ingreso petrolero genera todo tipo de incentivos para que el Estado asuma más y más competencias. Surgen nuevas capas medias y se añaden competidores al empresariado, tanto el honrado como el corrupto, ambos comensales del mega-Estado. Pero, al mismo tiempo, prosperan incentivos para la corrupción. Aun así, el dispendio ha sido tan grande que en doce años la deuda ha pasado de ser de 34.000 millones de dólares a más de 150.000 millones.