Donald Trump dejó afuera a la Argentina del nuevo cupo de importación de 300.000 toneladas de carne para Estados Unidos

La Casa Blanca formalizó una apertura extraordinaria libre de aranceles que beneficia de lleno a Brasil y Paraguay, pero excluyó a los frigoríficos nacionales. Pese al salto exportador que convirtió a EE.UU. en el segundo comprador del país, las trabas regulatorias de Washington bloquearon el acceso argentino a la megacuota.

Redacción

Por Redacción

Donald Trump es el presidente de Estados Unidos. (Foto: gentileza)

Donald Trump es el presidente de Estados Unidos. (Foto: gentileza)

En un revés para las expectativas del sector exportador nacional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, formalizó un cupo temporal extraordinario de 300.000 toneladas de carne vacuna sin aranceles y dejó excluida a la Argentina. La medida busca frenar la escalada en el precio de los alimentos ante la peor crisis ganadera norteamericana en 75 años, pero su diseño normativo marginó a la producción argentina y volcó el beneficio hacia competidores regionales directos como Brasil y Paraguay.

La exclusión fue ratificada por el Consejo de Importación de Carne de América (MICA) al precisar que el volumen adicional rige únicamente bajo la categoría «Otros países o áreas«, una vía reservada para proveedores sin cuotas fijas que inhabilita a las naciones con acuerdos bilaterales previos.

Por qué la normativa de Trump vetó a la Argentina y favorece a Brasil


El esquema dispuesto por la administración republicana trazó una división tajante entre los países proveedores:

  • Los grandes beneficiados: Brasil y Paraguay, que no cuentan con acuerdos arancelarios directos con Washington, podrán volcar libremente sus excedentes al mercado estadounidense sin pagar aranceles, junto a exportadores de Irlanda, Japón y los Países Bajos.

  • El bloqueo a la carne argentina: La normativa dictaminó que Argentina, Uruguay, Australia, Nueva Zelanda y el Reino Unido «no son elegibles» para este beneficio adicional debido a que ya poseen asignaciones arancelarias específicas dentro del sistema general.

El freno a la participación argentina se da en un momento clave: durante los primeros siete meses del año, los frigoríficos nacionales enviaron 67.118 toneladas de carne vacuna a Estados Unidos —un salto interanual del 202,6% frente a las 22.183 toneladas de 2025—, consolidando a la plaza norteamericana como el segundo mercado más importante para el país. Aunque la Argentina conserva su cupo bilateral propio de 100.000 toneladas anuales fijado en febrero, la decisión de la Casa Blanca le impidió sumar volumen en una ventana comercial histórica.

Cómo se distribuirá el cupo y la crisis del stock ganadero en EE.UU.


El ingreso de los recortes magros para la producción de carne picada entrará en vigor a partir del 1° de septiembre y se ejecutará en tres tandas mensuales de 100.000 toneladas bajo el criterio de «primero llegado, primero servido». El cronograma oficial fija el primer tramo del 1° al 30 de septiembre, la segunda ventana del 1° al 30 de octubre, mientras que la etapa final correrá del 31 de octubre al 30 de noviembre, o hasta que se agote la totalidad del volumen disponible.

La apertura de emergencia responde al desplome del rodeo bovino estadounidense, ubicado en su nivel más bajo en siete décadas y media. Según proyecciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), la producción local caerá un 4% en 2026 por el impacto de sequías, incendios y el cierre sanitario a la importación de ganado en pie desde México por la mosca barrenadora.

Para garantizar que el beneficio impacte en el consumidor, la Casa Blanca dispuso que la carne importada deberá ingresar con un descuento obligatorio del 25% respecto de los valores habituales de mercado. La Secretaría de Agricultura y la Representación Comercial de EE.UU. auditarán los precios y tendrán la facultad de cancelar el remanente del cupo si la rebaja no se refleja en las góndolas.


En un revés para las expectativas del sector exportador nacional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, formalizó un cupo temporal extraordinario de 300.000 toneladas de carne vacuna sin aranceles y dejó excluida a la Argentina. La medida busca frenar la escalada en el precio de los alimentos ante la peor crisis ganadera norteamericana en 75 años, pero su diseño normativo marginó a la producción argentina y volcó el beneficio hacia competidores regionales directos como Brasil y Paraguay.

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