Se peleaban a los tiros y mataron a un vecino

En el barrio Confluencia murió de un disparo un militante del MPN. Ayer hubo cuatro allanamientos, pero no hay personas detenidas.

Por Redacción

Neuquén

NEUQUÉN (AN).- Un conflicto entre jóvenes armados concluyó el martes a la noche con la muerte de un vecino del barrio Confluencia. José Orlando Pereyra, de 46 años, recibió un disparo en la axila de una nueve milímetros y murió instantes después en la puerta de su casa. Éste es el tercer crimen consecutivo en el barrio desde el inicio de febrero hasta la fecha.

Un grupo de vecinos indignados por este episodio y por la inseguridad en el barrio, incendió y demolió la vivienda de Silvia Garrido, la mujer que vive a pocas cuadras y donde se alojarían los presuntos autores del disparo.

Anoche, el fiscal Maximiliano Breide Obeid informó que hubo cuatro allanamientos en búsqueda de los autores pero todos con resultado negativo. Precisó que el disparo que recibió Pereyra es de una nueve milímetros y que entró por la axila, sin orificio de salida.

Además de ser un referente del MPN en el barrio, Pereyra trabajaba en el Estado y el gobernador Jorge Sapag decretó ayer dos días de duelo.

En la reconstrucción del episodio, los amigos de la familia Pereyra relataron que el enfrentamiento comenzó cerca de las 19. En ese momento llamaron a la policía porque oían detonaciones en la plaza ubicada en Cerro Catedral, entre Cacique Cafulcurá y Moquehue. Desde allí dos grupos antagónicos comenzaron una balacera con “pistolas nueve milímetros y una escopeta”, relató una de las testigos y aclaró que los enfrentamientos en el barrio se desarrollan desde hace 15 días, pero que la policía no intercedió en ninguno de ellos.

Pasadas las 22, la situación no atenuaba y por eso Paola Valencia le pidió a su marido, la víctima, que cerrara los postigos de la ventana. Estaban dentro de su casa y querían resguardarse de los proyectiles. En ese momento una bala perdida cruzó dos cercos de ligustrina de las vivienda contiguas, perforó la puerta de chapa de los Pereyra e ingresó en el intercostal izquierdo de José. “Le rozó el corazón”, dijo Paola.

La esposa de Pereyra recordó que “mi marido lo único que dijo fue ‘me dieron’ y después se desvaneció, se desmayó. Yo le hice maniobras de RCP pero se me murió en mis manos”. La hija mayor del matrimonio, de 17 años, recriminó que “la ambulancia tardó más de 20 minutos en llegar y cuando se les ocurrió aparecer yo misma los eché, porque parecía que nos estaban tomando el pelo. Mi papá ya estaba muerto”.


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