Seis muertos en atentado en Beirut

Murió un asesor del ex primer ministro Hariri. Otras 70 personas resultaron heridas.

Por Redacción

AP

BEIRUT (DPA).- Al menos seis personas murieron ayer en un atentado de coche bomba en Beirut dirigido contra el exministro de finanzas Mohamed Shatah, que fue una de las víctimas del atentado, en el que además resultaron heridas unas 70 personas, según los servicios de rescate.

El artefacto estalló al paso del convoy del exministro y estrecho asesor del exjefe de gobierno libanés Saad Hariri. El político sunnita se dirigía a un encuentro con seguidores de Hariri, el líder de la oposición en Líbano.

La fuerte explosión se escuchó en casi toda la ciudad. La onda expansiva hizo que numerosos transeúntes cayeran al suelo en un amplio radio. Las imágenes de televisión mostraban vehículos incendiados y al personal sanitario ayudando a los heridos. La bomba destruyó el vehículo de Shatah.

“Este atentado es un claro mensaje terrorista contra todos los moderados y personas que aman la libertad”, dijo Hariri en un comunicado. El atentado “iba dirigido a hacer maniobrar a Líbano en aguas desconocidas. Y detrás de él están las mismas personas que asesinaron a Rafik Hariri”, agregó. El padre de Hariri, Rafik, que estuvo diez años como jefe de gobierno en Líbano, fue asesinado en un atentado en el 2005.

El atentado contra Shatah se produce casi tres semanas antes de que se inicie el juicio contra los presuntos asesinos de Rafik Hariri en Beirut. En el proceso, que lleva a cabo un tribunal especial convocado por Naciones Unidas, se sentarán en el banquillo de los acusados cuatro funcionarios pro sirios del movimiento chiita Hezbollah. Se les juzgará en ausencia, porque su organización los protege y no los entregó.

Hezbollah condenó ayer el atentado contra Shatah por considerarlo “un crimen infame”.

También Estados Unidos condenó duramente el “aberrante” ataque que costó la vida Shatah y exigió que este “cobarde” asesinato no quede impune. “Condeno en los términos más fuertes posibles el aberrante ataque terrorista”, dijo el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, en su nombre y del presidente, Barack Obama.

Kerry calificó a Shatah como una “voz de la razón, la responsabilidad y la moderación”.

El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, y el Consejo de Seguridad condenaron con firmeza el ataque. “Shatah impulsó sin descanso la tolerancia, la diversidad y la moderación, declaró Ban en Nueva York. Su muerte es una gran pérdida para el Líbano y una advertencia de que no debe haber impunidad para los atacantes, agregó.

Shatah fue ministro de finanzas en el 2008. Sirvió tanto al ex primer ministro Hariri como a su sucesor Fuad Siniora cumpliendo funciones de asesor en temas económicos. Poco antes de morir, escribió en su cuenta de Twitter: “Hezbollah ejerce mucha presión para tener poderes plenos en el ámbito de la seguridad y la política exterior similares a los que Siria tuvo durante 15 años sobre Líbano”. Se refería a la época entre 1990 y 2005, cuando las tropas sirias estaban estacionadas en el país. Este contingente formaba parte del acuerdo de paz con el que se puso fin a la guerra civil libanesa (1975-1990). A pesar de la retirada de la tropas sirias, la influencia de Damasco en Líbano siguió siendo considerable. Además se cree que el servicio secreto sirio está detrás de la muerte de Rafik Hariri y varios atentados similares contra políticos y periodistas antisirios desde el 2004.

La situación en Líbano es especialmente delicada debido tanto a la división interna como a la guerra civil en Siria, la antigua potencia que dominaba el país. Según el Alto Comisionado de la ONU para los refugiados, Acnur, en la actualidad hay unos 800.000 refugiados sirios en Líbano. Hace un mes, en un atentado ante la embajada iraní en Beirut murieron al menos 25 personas.

En el pequeño país árabe a orillas del Mediterráneo, los partidos a favor y en contra de Siria están enfrentados. Al bloque antisirio pertenece el Movimiento del Futuro de Hariri, que entre 2009 y 2011 estuvo al frente del Ejecutivo libanés. El bloque pro sirio está encabezado por el Movimiento chiita de Hezbollah, que actualmente domina el gobierno de Beirut. Sus milicias combaten junto a las tropas del presidente sirio Bashar al Assad en la guerra civil siria.