Siria anuncia retirada gradual de tropas en el Líbano

El presidente sirio no precisó

Por Redacción

Siria replegará en dos fases sus fuerzas apostadas en el Líbano, primero hacia la Bekaa (este) y luego hacia la frontera siria, anunció ayer el presidente sirio Bashar al-Assad en un discurso ante el Parlamento.

Pero el presidente evitó dar fechas para este repliegue exigido por la comunidad internacional y tampoco mencionó la retirada de sus servicios secretos de Líbano, como vienen reclamando desde hace dos semanas los presidentes estadounidense, George W. Bush, y francés, Jacques Chirac.

Bush afirmó que «el retiro de Siria de todos sus militares y personal de inteligencia ayudará a asegurar que los libaneses tengan elecciones en el tiempo planeado, en la primavera (boreal)». «Los libaneses, que observaron las libres elecciones en Irak, ahora demandan el derecho de decidir su propio destino, libres del control y la dominación de Siria», sostuvo en su habitual mensaje radial de los sábados.

El principal líder de la oposición libanesa Walid Jumblatt calificó de «positivo» el discurso, pero el ex presidente libanés Amine Gemayel lo tildó de «inaceptable». «Estas declaraciones son inaceptables. Esperábamos que anunciase una retirada más allá de las fronteras», dijo, añadiendo que según informaciones a las que ha tenido acceso «Siria quiere mantener su ejército del lado libanés» de la frontera.

La intervención de Assad fue interrumpida en el interior del parlamento por los aplausos de los diputados y en el exterior por los vítores de una muchedumbre congregada en las inmediaciones.

«Como continuación de las medidas tomadas en el acuerdo de Taef (1989), compatible con la resolución 1559 del Consejo de Seguridad, vamos a retirar todas nuestras fuerzas desplegadas en el Líbano hacia la Bekaa y luego hacia la frontera» siria, dijo el jefe del Estado en una intervención de una hora. Y afirmó que ha «acordado con el presidente libanés Emile Lahud convocar una reunión del Consejo superior siro-libanés durante esta semana» par debatir las modalidades del repliegue de los 14.000 soldados.

Según él, decidió «reaccionar de forma positiva» a la resolución 1559 a pesar de que atenta contra «la resistencia libanesa» e incluye «en sus cláusulas secretas la instalación de los palestinos en el Líbano», país en el que Siria «cometió errores». No obstante, añadió que «la retirada» de Siria «no significa que no tenga ya ningún papel que desempeñar» en el Líbano.

En cuanto a la cuestión iraquí, Assad repitió que si Estados Unidos es incapaz de controlar su frontera con México, no se puede pedir a Siria que domine la suya con Irak con sus escasos medios técnicos.

Al comienzo de su discurso, el presidente sirio afirmó que es imposible lograr la paz en Oriente Medio sin la devolución de los territorios de la meseta siria del Golán ocupada por Israel en 1967 y por eso se declaró dispuesto a «reanudar incondicionalmente las negociaciones» con Israel.

En tanto, Bush se refirió a los «progresos remarcables» en Medio Oriente que presenció el mundo desde su regreso de la gira Europea, hace diez días. Los libaneses «demandan» poder decidir sin «el control y la dominación de Siria. La libertad está en marcha en Medio Oriente y alrededor del mundo», afirmó.

Elogios y reparos a la medida en Beirut

El presidente del Líbano, Emile Lahoud -pro sirio-, elogió el discurso pronunciado ayer por el presidente de Siria, Bashar al- Assad, que anunció la retirada gradual de tropas sirias del país vecino, y señaló que «profundiza las relaciones históricas de hermandad» entre Damasco y Beirut.

En un comunicado, Lahoud atacó lo que describió como «declaraciones que trataron de perjudicar a Siria y a las relaciones entre los dos países».

Subrayó asimismo que Líbano no olvidará los «sacrificios» que hizo Siria para unir Líbano y garantizar su seguridad, al enviar tropas en 1976 para poner fin a la guerra civil libanesa. «Lo que une a Líbano y Siria no puede separarse o dividirse», afirmó Lahoud.

Por su parte, los líderes de la oposición libanesa expresaron un optimismo cauto después del mensaje del presidente de Siria.

El opositor libanés Walid Jumblatt dijo desde Kuwait a la cadena de televisión libanesa Future Television que el discurso de Assad es «positivo», pero agregó que es necesaria una implementación seria de la retirada de tropas.

Otro diputado opositor, Butros Harb, reconoció: «El discurso puede hacer mucho si Siria es seria y la retirada se implementa completamente».

Entre los miles de manifestantes que se congregaron en la tarde de este sábado en la Plaza de los Mártires, en Beirut, había sentimientos encontrados. «Es un chiste. Ni siquiera fijó una fecha para la retirada», dijo Imad Awad, que portaba una bandera de Líbano.

«Creen que pueden tomarnos el pelo. A los sirios les gusta manipular, tratarán de instigar violencia en este país», apuntó por su parte Fadi Awad.

Otros se mostraban más optimistas. «Al menos (Assad) dijo que se retira, deberíamos pensar en positivo», señaló Jad Bizri. Otros coincidían con ella. «El pueblo de Líbano logró decirle a Assad: 'Queremos que se vaya'», interpretó Raymond Khoury, un manifestante cristiano.

Los analistas indican que Siria debería haber establecido una fecha para la retirada, para ganar «más credibilidad». Tropas del Ejército libanés y fuerzas de seguridad acudieron a la Plaza de los Mártires, donde miles de activistas se juntaron para ver el discurso de Assad. (DPA)