Sobre la Ruta 22: costos y la calidad de lo construido

Por Redacción

He leído muchas cosas sobre este tema, y en particular los comentarios vertidos en la carta del lector Ing. Hugo De Angelis, que comparto en un todo porque los considero técnicamente correctos. Es cierto que este engendro de proyecto es el menos adecuado: el más razonable era el de la Barda Norte o en su defecto se podría haber optado por la margen sur del Río Negro, pero pareciera que a los políticos el actual le resultaba más beneficioso. Es inconcebible que al día de hoy no se tenga certeza de cuál es en definitiva el curso de esta obra, que desde lo económico es un absurdo. Con lo que se ha pagado por adicionales y lo que resta pagar se podría haber construido una ruta por la barda norte y casi otra por la margen sur, siguiendo con la construcción de la actual traza.

Nadie ha manifestado ni una sola palabra sobre la calidad de lo que se está construyendo, es muy probable que antes de definir si murallones o autopista se tenga que comenzar a reparar unos de los carriles, dado que se ha construido sobre una base deteriorada que ya tiene su vida útil cumplida, lo que provoca deformaciones en la capa de rodamiento, tal como se puede observar en los tramos terminados en la zona de Villa Regina a Chichinales.

Es lamentable que quienes elaboraron el proyecto no hayan previsto la renovación del paquete estructural, sobre el cual de asienta la carpeta asfáltica. Esto no solamente es un peligro (se puede observar que el deterioro de la base ya está marcando los huellones históricos de la Ruta 22), lo que significa que las deformaciones de la base se calquen en la carpeta de rodamiento. Esto además significa un costo imposible de dimensionar, pero parece que no lo advierten ni los políticos ni los técnicos… Juan Pueblo “paga”, suma y sigue.

Francisco Julián Manqueo

DNI 7.571.988

Francisco Julián Manqueo

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