Aulas libres de celulares en Río Negro, la medida que se extiende poco a poco entre todas las escuelas

Algunas escuelas privadas largaron una prueba piloto sin saber cuál sería el resultado: los chicos depositan sus celulares en una caja y los retiran al término de la jornada escolar. La medida se extiende a más y más escuelas.

Por Lorena Roncarolo

«Aulas libres de celulares«. Así lo dispuso en Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires en todos los niveles educativos a fin de reforzar la regulación del uso de los teléfonos en los colegios. Río Negro puso el foco en la prohibición de los aparatos en 2024. La medida se implementó en algunos colegios privados, poco a poco se fue extendiendo a otras instituciones y ahora, llega a las escuelas públicas con algunas regulaciones.

Si bien las autoridades prefieren no hablar de prohibición sino de «acuerdos escolares de convivencia«, la medida consiste en que, al ingreso a la institución, los estudiantes depositen sus teléfonos en una caja y se devuelvan al finalizar la jornada escolar. Los impulsores de esta disposición advierten que el uso del aparato distrae por las constantes notificaciones que llegan a los chicos mientras están en clase.

«Río Negro trabaja sobre acuerdos escolares de convivencia en relación al uso o no uso del celular y en qué momento usarlo. Los estudiantes conviven con el celular, es el medio de comunicación con sus familias. El tema es habilitar espacios de uso, de común acuerdo», subrayó Marcela Strahl, directora general de Educación del Ministerio de Educación de Río Negro.

Consideró que se trata de «un trabajo institucional que depende de las características de cada escuela y las horas que los chicos están en clase». «Una de las líneas de trabajo es pensar en la formación docente pensando en las nuevas tecnologías que atraviesan el sistema educativo y el contexto en que vivimos. Hay que pensar cómo la llegada de celulares o la inteligencia artificial llega a escuelas, cómo impacta en los grupos y cómo trabajar en las escuelas en base a eso. No desde un lugar de prohibición sino de configurar la políticas educativas en relación a esta nueva realidad«, planteó Strahl.

Aseguró que en cada escuela, se genera un debate entre la familia y la institución. «Si alguna escuela determina el no uso en el aula -y depósito en algún luga-r debe estar enmarcado en estos acuerdos escolares y no en una definición inconsulta«, alertó.

Strahl insistió en que, por el momento, «no se contempla la prohibición sino analizar la existencia de la tecnología y cómo hacer que el estudiante la pueda incorporar desde lo pedagógico. Entenderla como un recurso más«. En este caso, añadió, se requiere la vigilancia y el acompañamiento de los adultos como así también «la curaduría de los sitios que visitan».

«Estas tecnologías llegan para quedarse y como educadores, debemos acompañar a las infancias y adolescencias en este proceso», dijo la funcionaria.

¿Sirve prohibir el uso de los teléfonos celulares en la escuela?


Para la psicopedagoga Belén Bosch, profesora de Psicología del Desarrollo en la Universidad Nacional del Comahue, la respuesta es afirmativa. «Esto va en línea con las investigaciones a nivel mundial, las legislaciones a nivel mundial que prohiben el uso de pantallas en la primera infancia -hasta los 16 años- y la evidencia de interferencia del uso excesivo -y sin criterio de pantallas- en el aprendizaje«, manifestó la especialista de Bariloche.

Puso como ejemplo a la Unión Europea que replicó una legislación de Australia que responsabiliza a las plataformas, como You Tube o Tik Tok, respecto a la implementación de controles especiales para que los menores de 16 años no puedan acceder.

«Desde hace dos años distintos países de Europa, Oceanía, incluso China, vienen revirtiendo esta tendencia de incorporar nuevas tecnologías en las escuelas. Suecia es el gran paradigma. La evidencia científica muestra que las pantallas interfieren con los procesos de aprendizaje a nivel neurobiológico«, puntualizó Bosch.

Desde hace tiempo, agregó, se sabe que no es lo mismo escribir tecleando en una notebook que hacerlo a mano. De esta forma, se fija el aprendizaje. «Hay neurocientíficos en Argentina que, 10 años atrás, explicaban a los docentes sobre los beneficios de tomar apuntes en clase. De esta forma, todo el cuepo registra lo que escribimos. Especialistas del Conicet también recalcan el valor de recuperar la escritura manual en la alfabetización inicial», añadió.

Asimismo, Bosch consideró que las medidas en torno al uso -o no uso- del celular en la escuela «debería ser regulado y no quedar a criterio de cada institución educativa o cada directivo o equipo supervisivo«.

«Hay equipos directivos que no son plenamente conscientes de las dificultades que conlleva la inmersión en la tecnología en los procesos educativos y más aun en la primera infancia. También en el secundario. Pero cuando más temprano nos sumergimos en esta forma de enseñar y aprender atravesada por pantallas, más grave es la consecuencia y más difícil se vuelve revertirla», sostuvo.

La Sociedad Española de Pediatría recomendó evitar el uso de pantallas en menores de 2 años; una exposición limitada en compañía de adultos entre los 2 y 5 años y, para estudiantes de 13 a 16 años, «el uso del celular debería ser restringido dentro y fuera de la escuela y se recomienda menos de 2 horas de exposición, lo que incluye tareas escolar y deberes.

«La Sociedad Argentina de Pediatría sugiere una hora y media (en compañía de adultos) para los niños de 5 a 12 años y desde los 12 hasta los 16, 2 horas y media. Estamos desfasados de las recomendaciones de especialistas en salud a nivel internacional«, advirtió Bosch.

La psicopedagoga enfatizó que el no uso del celular disminuye el índice de bullying y los niveles de ansiedad. «Esto es una problemática de salud pública, a nivel internacional. La incidencia del celular impacta en los procesos de aprendizaje, en los contenidos curriculares y en otras dimensiones», concluyó.


Los niños accede al celular alrededor de los 10 años en Argentina. Es uno de los países de Latinoamérica que registran la edad más temprana.



Comentarios

Estimados/as lectores de Río Negro estamos trabajando en un módulo de comentarios propio. En breve estará habilitada la opción de comentar en notas nuevamente. Mientras tanto, te dejamos espacio para que puedas hacernos llegar tu comentario.


Gracias y disculpas por las molestias.



Comentar
Exit mobile version