Aumentaron 40% las muestras en el Laboratorio del Castro Rendón: el robot que ayuda a absorber la demanda
El Laboratorio del hospital provincial ya procesa un promedio de 800 muestras diarias. Con un brazo mecánico y transporte magnético, el dispositivo acelera los tiempos del diagnóstico.
800 es el número de muestras de pacientes que llegan por día al laboratorio del hospital de Neuquén. Se trata de una cifra que demuestra una demanda histórica que no para de crecer. Los factores son varios y el fenómeno implicó una reconfiguración en la dinamica de trabajo. En este escenario apareció el sistema Clinical Chemistry Solution que se convirtió en el aliado indispensable para procesar el volumen diario de análisis con mayor velocidad y precisión.
Este flujo viene registrando una aceleración sostenida. “En lo que va del año se aumentó un 40% el ingreso de muestras (pacientes)”, reveló la jefa del servicio, bioquímica Valeria García. Al indagar en los motivos de semejante salto en las estadísticas, expuso: “Nosotros lo que vimos fue un aumento de la población, en Neuquén y alrededores. Y también recibimos muestras del interior . La parte de endocrinología ahí aumentó muchísimo”.
A esto se suma un cambio de comportamiento en la comunidad debido a los costos de la medicina prepaga y las obras sociales en el ámbito privado. “Aparte también estamos atendiendo bastantes pacientes del privado”, señaló García. “Hacerse todo esto en el privado es muy costoso”, detalló.
Frente a este escenario de alta demanda, la puesta a punto del equipamiento robotizado se volvió indispensable. Se trata de un sistema integrado de última generación denominado Clinical Chemistry Solution que transforma el procesamiento de análisis en las áreas de endocrinología y química clínica.
A nivel provincial, esta incorporación se da en un contexto clave para la salud pública neuquina, ya que la Red Provincial de Laboratorios alcanzó un hito histórico: por primera vez, todas las muestras biológicas procesadas en el territorio se identificarán en origen mediante un código de barras.
Esto se logró tras completar la instalación de etiquetadoras térmicas en 30 laboratorios de la provincia, un avance trascendental que minimiza los errores manuales y garantiza la trazabilidad y seguridad de los datos desde la toma de muestra hasta la validación del resultado.
El funcionamiento del dispositivo robotizado revoluciona los tiempos internos y automatiza las tareas repetitivas. Una vez que el personal introduce el tubo “este brazo lo toma, lee la identificación en el código de barras y lo transporta a unos carros. Estos carritos la novedad que tiene que se mueven en un transportador magnético de muestras y lo hace hasta diez veces más rápido que un equipo convencional”. Gracias a esta banda de transporte magnético, el sistema es capaz de realizar “hasta 1800 pruebas por hora”, volviendo el proceso “muy rápido y ágil”.

Esta tecnología disminuye drásticamente la necesidad de manipulación manual, lo que aporta a la seguridad y confiabilidad del proceso. Además, el dispositivo ejecuta controles programados automáticos al inicio de la jornada para verificar la calidad y avisa si existen factores externos que puedan alterar un valor: “Uno lo puede programar para que haga determinadas cosas que a nosotros nos sirven mucho para ver la calidad del resultado más que nada. Son cosas que representan un avance concreto en salud pública para los pacientes”.
Para quienes asisten a realizarse un análisis, la mejora es inmediata. El sistema unifica procesos que antes requerían múltiples extracciones. “Es integrado porque nos permite procesar tanto las muestras de lo que es química clínica como las muestras de endocrinología, todo lo que es la inmunología, que antes debíamos realizarlos en dos o tres equipos distintos, pero ahora se hace en uno solo y con un solo tubo de muestra”, contó García.
El laboratorio del hospital cuenta con un equipo de 70 personas entre bioquímicos, técnicos y administrativos que se organizan de forma sectorizada para cubrir tanto la demanda programada como la de las guardias de pediatría, adultos y terapias. En ese sentido, el nuevo sistema cuenta con una ventaja crítica para los casos graves: “Este equipo robotizado también tiene una atención prioritaria para las urgencias. El equipo sigue trabajando, pero le da prioridad a esa muestra. Es muy importante sobre todo para lo que es las guardias”.
Aunque el equipamiento se encuentra plenamente operativo, su implementación requirió un minucioso trabajo previo que incluyó modificaciones edilicias y capacitaciones. “Era un paso crítico para obviamente asegurar el máximo rendimiento del equipo”, expuso la bioquímica.
El proceso de modernización y fortalecimiento de las capacidades técnicas del sector requirió un fuerte respaldo presupuestario por parte del Estado provincial. Para acompañar la llegada de este brazo robotizado, se realizó una inversión adicional de 47.526.580 pesos destinada a la compra de equipamiento complementario, consolidando una transformación cualitativa que busca alinear a los efectores públicos con los más altos estándares de calidad diagnóstica.
Así, la incorporación del sistema vino acompañada de otros logros para el hospital. El laboratorio adquirió un microscopio de fluorescencia y sumó otros equipamientos para el diagnóstico de mieloma múltiple (enfermedades hematológicas) y la detección de HPV por biología molecular con métodos más específicos.
El fin último de dar resultados precisos y rápidos es que el médico pueda diagnosticar de forma confiable y realizar un tratamiento lo antes posible.
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