Buscan recuperar los bancos de vieiras en Chubut: la técnica del CONICET que logró cuadruplicar su captación

A través de redes instaladas en el mar, los investigadores recolectan pequeñas vieiras para luego trasladarlas al fondo marino. La técnica busca ayudar a recuperar las poblaciones de esta especie de valor comercial.  

Redacción

Por Redacción

Los científicos con semillas sembradas en 2025 y cerca de alcanzar su tamaño comercial. foto: conicet.

Los científicos con semillas sembradas en 2025 y cerca de alcanzar su tamaño comercial. foto: conicet.

En las aguas del golfo San José, pequeñas vieiras comienzan a crecer sobre redes instaladas por científicos. Aunque a simple vista pueden parecer apenas algunos ejemplares diminutos, forman parte de un proyecto que busca recuperar los bancos naturales de esta especie en Chubut. La investigación ya consiguió un resultado alentador: con un nuevo diseño de colectores, el equipo logró cuadruplicar la cantidad de vieiras juveniles que pudo captar.

El trabajo se desarrolla en el golfo, donde la vieira Tehuelche es uno de los recursos de interés para la pesca artesanal. La actividad depende de la disponibilidad de estos moluscos, cuyas poblaciones atraviesan períodos de mayor y menor abundancia. Cuando los bancos disminuyen, su recuperación puede llevar varias temporadas.

Frente a ese escenario, investigadores ensayan una manera de ayudar a que las vieiras vuelvan a poblar el fondo marino. La propuesta consiste en recolectar ejemplares jóvenes y trasladarlos a sectores donde puedan continuar su desarrollo en condiciones naturales.

El proyecto es liderado becario posdoctoral del CONICET Leandro Getino Mamet y el investigador del Consejo Gaspar Soria, ambos del CESIMAR, con el apoyo de Matías Soutric de la Secretaría de Pesca de Chubut, y Camila Martínez, alumna de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB). Además, cuentan con el soporte de los buzos profesionales del Área de Náutica y Buceo del CENPAT.

La experiencia comenzó durante el verano de 2025 y permitió comprobar que las vieiras sembradas en el fondo crecieron a un ritmo similar al de las poblaciones naturales.

“Las vieiras son hermafroditas y cuando están maduras desovan directamente en el agua inducidas por cambios bruscos en la temperatura. El desove ocurre entre fines de diciembre y enero y da origen a larvas que nadan en la columna de agua durante un mes, buscando un lugar donde asentarse», contó Mamet.

En el ambiente natural, pueden adherirse a algas o conchillas. Para aprovechar ese proceso, los investigadores colocan colectores con una red llamada Netlon, sobre la que las larvas se fijan y comienzan a crecer. Al principio, las vieiras miden apenas dos o tres milímetros.

Después de aproximadamente un año y medio, algunos ejemplares alcanzaron los 60 milímetros, una talla cercana a la establecida legalmente para su captura.

Una vez que alcanzan un tamaño adecuado, los científicos las recuperan y las trasladan al fondo marino para que continúen su desarrollo. Así, en lugar de depender de que las nuevas generaciones sobrevivan y se establezcan por sí solas, el equipo busca aumentar las posibilidades de que los ejemplares jóvenes se incorporen a los bancos naturales.

Sin embargo, el trabajo también presenta dificultades. Uno de los problemas que encontraron fue la presencia de ascidias, conocidas en la zona como “papas de mar”. Estos organismos colonizan las redes y complican la recuperación de las pequeñas vieiras.

Para resolverlo, durante 2026 probaron tareas de limpieza mediante buceo y modificaron el diseño de los colectores. “Mostraron resultados prometedores, ya que ayudaron a reducir el efecto de las papas de mar, disminuyendo el tiempo de laboreo para recuperación de las semillas, a la vez que aumenta la captación y el crecimiento de las semillas”, agrega el becario posdoctoral del CESIMAR. 

El resultado más destacado llegó con el nuevo modelo de colectores, que permitió captar cuatro veces más semillas (vieiras juveniles que luego pueden trasladarse al fondo marino) que en las experiencias anteriores.

El objetivo es que el repoblamiento pueda convertirse en una herramienta para acompañar la recuperación de los bancos de vieiras y contribuir a sostener la actividad de los marisqueros artesanales del golfo San José.

El siguiente paso de la investigación buscará escalar el proyecto mediante la instalación de un mayor número de colectores en el mar. Para lograrlo, el equipo del CONICET cuenta con el apoyo de la Fundación Williams que permitirá continuar el proyecto, en el que se planea trabajar a la par con los marisqueros locales, aprovechando sus embarcaciones, equipamiento y amplio conocimiento del medio marino para evaluar la efectividad del sistema en condiciones reales de trabajo.


En las aguas del golfo San José, pequeñas vieiras comienzan a crecer sobre redes instaladas por científicos. Aunque a simple vista pueden parecer apenas algunos ejemplares diminutos, forman parte de un proyecto que busca recuperar los bancos naturales de esta especie en Chubut. La investigación ya consiguió un resultado alentador: con un nuevo diseño de colectores, el equipo logró cuadruplicar la cantidad de vieiras juveniles que pudo captar.

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