¿El frío realmente enferma? Qué dice la ciencia sobre los virus del invierno
"Salir desabrigado" o "con la cabeza mojada" son solo mitos. No enferman, sin embargo, el frío crea las condiciones para que los virus se propaguen.
«Si salís desabrigado, te vas a enfermar», «La cabeza mojada es fatal», «No es conveniente andar descalzo». Con el invierno, aumentan los casos de resfrío, gripes, faringitis, laringitis, bronquitis, y bronquiolitis, en su mayoría, causados por distintos virus respiratorios. Y con las temperaturas bajo cero también llegan las recomendaciones de padres y abuelos que no dejan de ser grandes mitos.
«¿El frío realmente enferma?«, se consultó a la médica Marcela Plomer, coordinadora de la guardia del sanatorio San Carlos en Bariloche. «El invierno es la época de los cuadros respiratorios y la mayoría son virales. Síntomas muy parecidos a la gripe aunque no necesariamente Influenza: dolores de cuerpo, de garganta, de cabeza, tos«, respondió.
Con el frío, aumenta la prevalencia de enfermedades respiratorias. «Lo cierto es que el 90% son virales, responden a la acción de un agente infeccioso que, la mayoría de las veces, son virus. Por lo tanto, no requieren antibióticos«, manifestó Plomer.
Advirtió que las gripes son estacionales y exponerse al frío no enferma. El frío, acotó, genera cambios que predisponen a ciertas condiciones. «Lo que hace el frío es producir cambios en el cuerpo, como secar las mucosas de la nariz y la garganta. Eso hace que, muchas veces, cuando los virus entran por la nariz o boca, encuentran espacios más susceptibles de ser infectados, como puerta de entrada», describió. De modo que el aire frío, al ser inhalado, suele causar irritación, vasoconstricción (estrechamiento del diámetro de los vasos sanguíneos) y alteraciones en las mucosas.
Sin embargo, durante el invierno, las personas con patologías respiratorias crónicas, como asmáticos, personas con EPOC o fumadores, deben evitar el riesgo de complicaciones ante una infección viral.
Ventilar más
Plomer se refirió a la creencia de que «salir con la cabeza mojada» enferma. «Es cierto que perdemos calor y no resulta satisfactorio al cuerpo. Pero reitero: no es que el frío nos va a enfermar de ‘algo infeccioso’; siempre debe haber un agente infectante», aclaró.
¿Cuál es el problema? Las bajas temperaturas hacen que las personas procuren calentarse y que permanezcan en espacios cerrados, y muchas veces, mal ventilados. Ese combo las expone a una mayor carga de patógenos, en particular, los virus respiratorios, cuya concentración aumenta en el ambiente.
«Se recomienda ventilar los espacios una o dos veces al día, mantener una correcta higiene, estornudar o toser con el pliegue del codo. En tanto, las personas mayores de 64 años y quienes tienen factores de riesgo deben aplicarse la vacuna antigripal anual«, recalcó.
Asimismo, Plomer sugirió salir «con una bufanda o con un cuellito porque cuando uno inspira el aire, el cuerpo lo recibe mejor si está húmedo y caliente. Si respiro el aire frío por la boca abierta queda en las mucosas. También es necesario mantenerse hidratado aunque en esta época, parece que el cuerpo no lo necesita», planteó.
Medidas de prevención:
- No exponerse a cambios bruscos de temperatura.
- Ventilar los hogares ya que esto disminuye la posibilidad de proliferación de virus.
- Toser o estornudar con el pliegue del codo.
- Las manos constituyen la principal vía de transmisión de enfermedades ya que el contagio se produce por el contacto directo con superficies y objetos contaminados. Por eso, es importante lavarse las manos con frecuencia (con agua y jabón o bien con soluciones de alcohol).
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