El testimonio que complica a la mujer investigada por la muerte de su beba de dos años en Villa Gesell
La investigación por la muerte de Isabella, la niña de dos años que falleció en Villa Gesell, sumó un nuevo testimonio que complica a la madre.
Una mujer que fue madre de abrigo de uno de los hermanos de la niña fallecida contó cómo fue el proceso de revinculación con la madre biológica y denunció presuntos maltratos hacia los hijos de la acusada. “Me sorprendió que todo siguiera como si nada”, sostuvo.
En medio de la investigación por la muerte de Isabella, la niña de dos años que falleció en Villa Gesell, una mujer que cuidó durante varios años a uno de sus hermanos aseguró que la menor “se podría haber salvado” si se hubiera intervenido a tiempo.
Nadia, quien fue madre de abrigo del hermanito de la víctima desde que tenía dos meses y medio, contó en diálogo con TN cómo fue el proceso de revinculación con su madre biológica, Lucía Sosa.
“Le daba al nene en brazos y ella lloraba automáticamente”, relató la mujer, quien también aseguró haber denunciado públicamente los presuntos maltratos que sufrían los hijos de Sosa.
“Puse fotos para que la gente supiera quién era. Pero ella siempre se victimizó, decía que le sacaban los hijos por ser pobre. La verdad que no era así. Puede ser muy pobre, pero estos bebés estaban todos en una situación terrible”, sostuvo.
Según explicó, la madre biológica también la denunció y, posteriormente, un juez decidió retirarle al niño. “Ella decía que yo lo llevaba con hambre a la vinculación. El bebé estaba perfecto”, afirmó Nadia.
“Me sorprendió que tuviera dos hijos y que siguiera como si nada”
La mujer cuestionó las decisiones adoptadas luego de que Sosa y su entonces pareja fueran absueltos por la muerte de otra de sus hijas.
“Me sorprendió que tuviera dos hijos y que siguiera como si nada. No podía creer que se haya muerto otra nena. Hay coincidencia de que son tres nenas las que se le mueren. Algo tiene que estar pasando”, manifestó.
En 2013, Sosa perdió a otra hija de seis meses, Candela Milagros, cuya muerte fue atribuida a una complicación respiratoria.
Tres años después, en 2016, la mujer fue sometida a juicio junto a su pareja por la muerte de otra hija, Yazmín, de 11 meses, ocurrida en Mar del Plata. Ambos estuvieron detenidos y permanecieron prófugos durante una semana antes de entregarse a la Policía.
Finalmente, fueron absueltos por falta de pruebas suficientes. Sin embargo, tras ese proceso, la pareja perdió la tenencia de sus otros cinco hijos por sospechas de maltrato infantil y por el denominado “ambiente de convivencia inconveniente”. Algunos de los niños quedaron bajo el cuidado de hogares de abrigo y otros fueron adoptados.
De acuerdo con Nadia, los menores se encontraban en una “extrema situación de vulnerabilidad”.
La autopsia determinó que Isabella murió por asfixia
Isabella ingresó al Hospital Municipal Arturo Illia de Villa Gesell sin signos vitales. Su madre, de 44 años, había explicado a los médicos que la niña se había broncoaspirado mientras tomaba la mamadera.
Sin embargo, la autopsia determinó que la niña murió por hipoxemia —falta de oxígeno en la sangre— provocada por una asfixia obstructiva, según trascendió en las últimas horas.
La investigación judicial busca determinar cómo ocurrió la muerte y si existió algún tipo de responsabilidad penal. La causa está a cargo del fiscal Juan Pablo Calderón, titular de la Unidad Funcional de Instrucción N° 4 de Pinamar.
Consultada sobre si la niña podría haberse salvado, Nadia fue contundente: “Totalmente”.
“Si en su momento se hubiera hecho la denuncia de que esta mujer volvió a tener familia, tendría que haber denunciado el hospital, como hizo el Materno en su momento”, sostuvo.
Actualmente, Nadia tiene bajo su cuidado a un niño de cuatro años, hermano de Isabella. Ante la posibilidad de que el menor regrese con su familia biológica, expresó: “Yo no creo que tenga que volver con esta familia. No con ella. Yo no sé nada del padre, pero con ella no puede volver”.
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