Estudiantes de Bariloche brillaron a nivel nacional en programación y robótica

Tres alumnas de séptimo grado del colegio Don Bosco lograron el tercer puesto en una Olimpíada de Programación Informática con un videojuego que aborda las barreras urbanas para las personas con discapacidad. Además, un equipo de estudiantes de tercer año obtuvo el noveno lugar en la Copa Robótica Educabot 2026.

Mateo Galindo, Dara Aguayo, Joaquín Saez, Dante Ferrari y Gonzalo Franze lograron el noveno lugar. Foto: Chino Leiva

Tres alumnas de séptimo grado del colegio Don Bosco de Bariloche obtuvieron el tercer puesto a nivel nacional con la creación de un videojuego en la Olimpíada de Programación Informática; otro grupo de tercer año del secundario quedó en noveno lugar en la Copa Robótica Educabot 2026.

La Olimpíada de Programación Informática fue organizada por la Universidad Abierta Interamericana en Buenos Aires. Contó con la participación de 580 equipos de todo el país, de los cuales solo 20 pasaron a la final. El equipo de Bariloche, conformado por Martina Sganzetta, Camila Villagra y María Paz D’Andrea Jaramillo, se quedó con el tercer lugar. Fue el único representante de Río Negro.

El Colegio Don Bosco de Bariloche obtuvo buenos resultados en dos competencias nacionales. Foto: Chino Leiva

“El videojuego está vinculado a cómo lograr que Bariloche sea una ciudad más inclusiva. Las chicas armaron una especie de parodia con el monstruo del Nahuelito que se queja por las deficiencias: con tantos baches y escaleras, una persona con discapacidad encuentra múltiples dificultades para transitar”, describió Pablo Daniel Chiesa, referente escolar técnico, junto a otro profesor, Nicolás Pugliese. A lo largo del juego, surgen diversas estrategias para ir resolviendo distintas problemáticas en Bariloche.

El equipo de Bariloche, conformado por Martina Sganzetta, Camila Villagra y Maria Paz D’Andrea Jaramillo, se quedó con el tercer lugar. Foto: gentileza

A partir de cuarto grado, destacó el profesor, trabajan en la introducción al pensamiento computacional y programación. “Lo que hay que destacar es que estas alumnas que alcanzaron el tercer puesto no son gamers, es decir que no juegan videojuegos en su vida habitual. Al no tener ese background, resolvieron la consigna: la estética del videojuego era muy interesante, la mecánica funcionaba muy bien, pero faltaba esa cuota extra del que conoce de videojuegos”, aclaró Chiesa.

El Colegio Don Bosco de Bariloche obtuvo buenos resultados en dos competencias nacionales. Foto: Chino Leiva

Noveno puesto para el robot

En tanto, en la Copa Robótica, organizada por la empresa Educabot, junto a los Ministerios de Educación de todo el país, participaron 42 equipos -dos por provincia-. El primer puesto se aseguraba la clasificación para el Mundial de Robótica, la First Global Challenge, que se disputa en octubre con un representante de cada país. La sede del año próximo es en España.

En esta edición, el equipo conformado por los barilochenses Mateo Galindo, Dara Aguayo, Joaquín Saez, Dante Ferrari y Gonzalo Franze quedó en el noveno lugar. “El valor extra es que son estudiantes de tercer año que compiten con otros de quinto año o sexto año de escuelas industriales. Tienen tiempo para clasificar capaz en un futuro para el Mundial”, valoró Chiesa al tiempo que aclaró que la enseñanza vinculada a la robótica y la programación en este colegio barilochense se dicta a través de un taller extraescolar.

Mateo Galindo, Dara Aguayo, Joaquín Saez, Dante Ferrari y Gonzalo Franze lograron el noveno lugar. Foto: Chino Leiva

La competencia estuvo vinculada a la energía renovable. “Había unos molinos de viento, hechos con cajitas. El molino largaba unas pelotitas que simulaban la energía y el robot tenía que ir juntándolas, juntando la energía, para llevarla a unos depósitos donde después se podía distribuir al país”, describió Chiesa. Mencionó que “era como una especie de juego. La base del robot se las dieron en la competencia y los chicos tenían que armar el sistema para recolectar las pelotitas. Esta competencia no fue con jurado sino con puntos. En cada partido sumabas puntos y el que quedaba en primer puesto ganaba”.

Chiesa valoró que la competencia «tenía una impronta de evento deportivo»: «Había relatores y los jueces eran como árbitros. No se trataba de estar sentados en una mesa para resolver un problema individualmente sino de armar alianzas con otros, competir contra otros. Una impronta más deportiva, por decirlo de alguna manera».

Mateo, de 15 años, fue el capitán del equipo barilochense: “Arrancamos en las vacaciones de invierno, con la etapa online, que tiene que ver más con las habilidades blandas, de comunicación, de trabajo en equipo, cooperación. En agosto nos mandaron el robot y tuvimos que armar todo el sistema para agarrar la pelotita”.

Mateo Galindo, Dara Aguayo, Joaquín Saez, Dante Ferrari y Gonzalo Franze lograron el noveno lugar. Foto: gentileza

Pese a los excelentes resultados, Mateo y sus compañeros no se dan por vencidos y ya planean su participación en la próxima competencia. Pero además, sueñan con volcar esos conocimientos una vez que terminen el secundario. Los planes varían: desde carreras de ingeniería, sistemas y talleres para arreglar celulares.


Desde el Colegio Don Bosco, agradecieron a la empresa Vía Bariloche por gestionar los pasajes a Neuquén y a la dirigente gremial Rosa Negrón por facilitar el alojamiento de las estudiantes en Buenos Aires.



Comentarios