Fiesta de la Confluencia: el «anillo de fibra» que fue clave para la seguridad y las ventas

El despliegue de infraestructura incluyó un anillo de 3.000 metros de fibra óptica que permitió mantener activos los posnet de los comerciantes y las cámaras de la Policía. Durante la suspensión del show final, los puntos de WiFi libre sirvieron de enlace para las familias.

Por Redacción

El día 4 de la fiesta de la confluencia se suspendió por un cambio repentino en la dirección del viento. Foto: Matías Subat

Más allá de la música y la convocatoria multitudinaria, la Fiesta de la Confluencia 2026 funcionó como un banco de pruebas para la infraestructura de servicios. En un predio que recibió a más de 300.000 personas por noche, la cooperativa CALF, a través de su unidad Calfibra, desplegó un operativo técnico que resultó clave en los momentos críticos del evento.

La infraestructura se basó en el tendido de 3.000 metros de fibra óptica a lo largo de toda la Isla 132, configurando un «anillo de conectividad» con 21 puntos de acceso (cajas NAP) y un nodo central de alimentación. Este sistema permitió evitar la saturación habitual de las redes móviles en eventos masivos y garantizar dos servicios esenciales: la seguridad y el comercio.

El «rescate» digital durante la tormenta


La prueba de fuego para el sistema ocurrió durante la última noche, cuando las fuertes ráfagas de viento obligaron a la organización a suspender los espectáculos y evacuar el predio por seguridad.

En ese contexto de incertidumbre, y ante el colapso de las señales de telefonía celular tradicionales, los 5 puntos de «WiFi Libre» instalados por la cooperativa funcionaron como un canal de comunicación de emergencia. Según el reporte técnico, decenas de jóvenes y adolescentes utilizaron esta red abierta para localizar a sus padres y coordinar puntos de encuentro en medio de la desconcentración masiva, evitando situaciones de pánico.

Soporte a la Policía y a los emprendedores


El operativo no solo se activó en la emergencia. Durante las jornadas previas, la red de fibra óptica sirvió de columna vertebral para el sistema de seguridad provincial, conectando de manera directa las cámaras de monitoreo de la Policía. Esto permitió una vigilancia en tiempo real sobre el flujo de la multitud.

En el plano económico, la conectividad garantizada fue determinante para el sector gastronómico y emprendedor. Frente a la inestabilidad de las redes 4G/5G, el servicio de internet exclusivo para los puestos permitió que los posnets de los food trucks y de los más de 200 emprendedores funcionaran sin interrupciones, asegurando que el flujo de ventas no se detuviera por problemas técnicos.

El despliegue en la Isla 132 marca un cambio en la estrategia de la cooperativa, que busca posicionarse no solo como proveedora de energía, sino como un actor central en el desarrollo de «Smart City» (ciudad inteligente). Además de la red operativa, CALF presentó un stand inmersivo («Experiencia Calfibra») alimentado por 78 paneles solares, integrando el concepto de conectividad con el de sustentabilidad energética.


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