«Maruchito»: la trágica historia del niño peón se convirtió en canción con voces de toda la Patagonia

Desde Roca, Jonathan Ceballes transforma una leyenda en un potente canto colectivo que reúne a nueve artistas. Lanzó un videoclip que homenajea al "santo popular" de la guitarra y reivindica los derechos de las infancias: soñar, crear y crecer.

Jonathan Ceballes reunió a 14 artistas y 9 cantantes de la Patagonia para su videoclip. Foto: gentileza.

En la Patagonia de los crudos vientos, de la inmensidad y la aridez, la voz de un artista roquense quiebra el frío y se alza para recordar una historia que renace una y otra vez: la del «Maruchito».

Lo que comenzó como una leyenda escrita en la aridez en cercanías de Aguada Guzmán de la región sur de Río Negro, hoy se transformó en una potente pieza audiovisual de la mano del cantautor Jonathan Ceballes, que compuso de puño y letra.

La obra conmueve por su profundidad y compromiso con la identidad regional y estrecha lazos que hermanan a 14 artistas dispersos a 2.500 kilómetros de norte a sur de la Patagonia.

«Maruchito» relata en clave musical la trágica historia de Pedro Farías, el nene asesinado en 1919 por su patrón, Onofre Parada, por el «delito» de querer tocar una guitarra. Más allá de la tragedia, la canción posiciona al chico como un símbolo de lucha por los derechos de las infancias y su vínculo vital con la expresión artística.

Para Jonathan, “Maruchito” no es solo un personaje del pasado, es una presencia viva en el territorio. “Él pasó por caminos que nosotros hemos recorrido ahora. Conoció lo que es un coirón, lo que es la estepa, el viento, las heladas en la madrugada. Él conoce este valle y ha cruzado este río”, explica el artista.

Desde su mirada, Pedro Farías trasciende el tiempo y se vuelve contemporáneo: podría estar hoy en una peña, en un aula o en un escenario. Esa cercanía es la que convierte su historia en una herramienta poderosa de identificación colectiva.

“(Pedro) Quiso tocar la guitarra y no pudo. Se tuvo que dedicar a trabajar, como mucha gente que no puede cumplir sus sueños para poder subsistir. Maruchito es uno más de nosotros».

Jonathan Ceballes, artista de Roca.

La conexión del músico roquense con esta historia es estrecha. Desde chico escuchó el relato en viajes a la casa de su abuela en la región sur y encontró en él un espejo de su propia vida. “Yo también trabajaba en el campo y soñaba con ser músico. Siempre sentí que tenía que contar esta historia”, cuenta.

Con el tiempo, esa necesidad se transformó en poesía, luego; en canción. Y ahora, en una obra colectiva con artistas de toda la región que traza un mapa sonoro inédito. La decisión de convocar a músicos de distintos puntos no fue casual: “Cada uno representa culturalmente su lugar. Quería que la Patagonia entera estuviera presente en esta historia”, explica.

El Maruchito: una obra de toda la región


Como sello distintivo, el videoclip tiene un carácter federal por reunir voces emblemáticas de cada una de las provincias de la Patagonia: José Luis Datri de La Pampa, Anahí Rayen Mariluan y Cacho Lobello de Río Negro, Noe Pucci de Neuquén, Yoel Hernández y Sergio Llancaman de Chubut, Ariel Arroyo de Santa Cruz y Facu Armas de Tierra del Fuego, sumaron su canto.

Para componer esta canción, el músico hizo una investigación sólida que llevó años: en 2019, participó de la docuserie «La pasión del maruchito» (IUPA), lo que le permitió acceder a documentos históricos, locaciones originales y testimonios directos que ahora dan vida a la obra.

El videoclip fue dirigida por Andrés Martínez (Mc Fly Audiovisual) desde Ciudad del Este en Paraguay, y es una pieza de orfebrería visual realizada mediante dibujos hechos a mano, luego digitalizados y animados. Tiene una estética singular que reconstruye con rigor la época y el paisaje.

La instrumentación contó con el aporte de Emiliano González (batería) de Cutral Có, Juan Ramón Muñoz (bajo) de Godoy y Diego “El licenciado” López (piano) de Roca, bajo la ingeniería de sonido de Roberto García en «RAG Estudio».

La composición misical es una búsqueda entre el folclore, el rock y el heavy metal, género especial para Jonathan. “Necesitaba un sonido poderoso. La historia lo pedía”, sostiene.

Maruchito: la participación postmortem de Cacho Lobello


«La persona con la que originalmente iba a cantar esta canción yo era Cacho Lobello, famoso guitarrista rockero y uno de los devotos más conocidos del Maruchito», cuenta Jonathan. Pero la triste noticia de su muerte en 2023 cambió los planes. «Él se fue a reencontrarse con el Marucho. Deben estar guitarreando en el cielo», dice con emoción.

La casualidad es que Cacho había grabado un homenaje al Maruchito en el mismo lugar en donde años después Jonathan grabó su disco. «Tomé un fragmento del audio donde él cantaba y esa es la frase que cierra la canción. Es una participación post mortem la de Cacho Lobello», revela.

Una crítica al trabajo infantil


Uno de los aspectos más conmovedores de la canción es su mirada sobre la niñez. “Lo que más me impactó es que (Maruchito) no tenía infancia. Hace 100 años los niños eran pequeños adultos que trabajaban para sobrevivir”, expresa.

La historia de Pedro Farías expone una realidad histórica, pero también interpela al presente. En ese sentido, “Maruchito” no solo recuerda: denuncia, visibiliza y resignifica.

Lejos de agotarse en lo artístico, la obra tiene la clara intención de generar curiosidad, emoción y pertenencia. «Quiero que el público sienta curiosidad por la cultura patagónica, que busque más, que se emocione con lo que somos”, dice el roquense.

Así fue como pensó y construyó su último disco lanzado en febrero de este año. En él, Jonathan le canta a los oficios, los paisajes y las historias de la Patagonia. El arraigo con el territorio es parte de su esencia como artista.

El Misterio de la meseta, su último disco


El hilo conductor que une a las diez canciones del disco «El misterio de la meseta» es la identidad patagónica y rionegrina. «Yo le canto a la meseta, al albañil, a la gente de la chacra, al esquilador, a la manzana red delicious. A los coirones, a las huellas, a los senderos», detalla Jonathan.

“La música patagónica es la que nace desde la inspiración de lo que nos rodea, no solamente de los paisajes, sino de los personajes, de las historias, de la geografía”.

Jonathan Ceballes, artista de Roca.

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