Olvidó anticuerpos en la heladera y tuvo un hallazgo que marcó su carrera: fue distinguido por la Universidad Maimónides
El científico argentino e investigador del CONICET recibió el doctorado honoris causa por sus aportes al estudio de las proteínas y su relación con el cáncer, el sistema inmunitario y las enfermedades autoinmunes.
El científico argentino Gabriel Rabinovich recibió el título de doctor honoris causa de la Universidad Maimónides (UMAI), en reconocimiento a sus investigaciones sobre la glicobiología, la ciencia que estudia los azúcares, y sus aportes al conocimiento del sistema inmunitario y su relación con enfermedades como el cáncer y la esclerosis múltiple. Sin embargo, su camino en la ciencia fue largo y con muchas sorpresas.
Rabinovich estudió Bioquímica en la Universidad Nacional de Córdoba. A comienzos de la década de 1990, el cierre del laboratorio donde realizaba sus prácticas lo obligó a guardar unos anticuerpos de conejo (proteínas que reconocen sustancias específicas) en la heladera familiar.
Su vida continuó y luego de realizar un curso en Israel, volvió y asumió un cargo docente. Allí comenzó a investigar, pero los resultados no daban como esperaba y se frustró al punto de considerarse “un desastre para la ciencia”. De hecho, estuvo a punto de abandonar la carrera.
Fue en 1993 cuando se acordó de los tubitos de la heladera y empezó a estudiarlos. Fue tres meses después, a las 11 de la noche frente al microscopio, cuando vio una estructura singular en los macrófagos, células de defensa del cuerpo. Los anticuerpos reconocían algo extraño allí.
Se trataba de la galectina-1, una proteína capaz de unirse a los azúcares. Aunque ya había sido identificada en otras especies, era la primera vez que se la detectaba en el sistema de defensas de un organismo complejo. Ese hallazgo fue el tema principal de su tesis doctoral.

Años después, Rabinovich y su equipo avanzaron en el estudio de la galectina-1 y su relación con los tumores. En 2004 demostraron en modelos animales que esa proteína ayuda a los tumores a evadir el ataque del sistema inmunitario. Fue así que en 2014 publicaron en la revista científica Cell una investigación que mostró que la proteína también favorece la angiogénesis, el proceso de formación de vasos sanguíneos que llevan oxígeno y nutrientes al tumor.
También publicó otras investigaciones en las revistas científicas de mayor prestigio mundial como Nature, Nature Immunology, Nature Medicine, Immunity, Cancer Cell y PNAS sobre inmunoterapia, evasión tumoral y enfermedades autoinmunes.
Actualmente, Rabinovich es investigador superior del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) en Argentina y del Caixa Research Institute Barcelona en España. Registra 345 publicaciones y más de 52.000 citas.
Ya recibió prestigiosos galardones internacionales, entre los que destacan el Premio TWAS en Ciencias Médicas (Academia Mundial de Ciencias), el Premio Karl Meyer de la Sociedad de Glicobiología y la Medalla de Honor de Investigación del Cáncer del Reino Unido (Cancer Research UK).
Además, fue incorporado como miembro extranjero de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos (2016) y de la EMBO (Organización Europea de Biología Molecular, 2022).
En 2023 dio el salto a la biotecnología aplicada y fundó Galtec, una empresa de base tecnológica dentro del Instituto de Biología y Medicina Experimental (IBYME), dependiente del CONICET, que busca llevar la ciencia de los azúcares a pacientes con cáncer, esclerosis múltiple y enfermedades vasculares.
Esta inmensa trayectoria llevó a la Universidad Maimónides a destacarlo con el doctorado honoris causa. “Su contribución científica ha sido decisiva para comprender el papel de las interacciones lectina – glicano en la regulación de la respuesta inmune, particularmente en cáncer, inflamación crónica y enfermedades autoinmunes”, destacó el Consejo Superior Universitario.
Resaltaron que sus hallazgos han contribuido a formular el concepto de “puntos de control glicoinmunitarios” (mecanismos encargados de regular la respuesta inmune) y favoreció a un nuevo paradigma conceptual y traslacional en inmunoterapia.
Comentarios