Qué es el propofol: la droga que usaban para los «viajes controlados» y que mató a Michael Jackson
La muerte de un médico residente en Buenos Aires reveló el robo de fármacos para el uso de anestésicos en "viajes controlados". Qué es el propofol, la sustancia que causó el fallecimiento de Michael Jackson y por qué su aplicación fuera de los hospitales es letal.
La muerte de un médico residente en Buenos Aires reveló un circuito de robo de fármacos y el uso de anestésicos hospitalarios para obtener «viajes controlados».
El protagonista de esta trama es el propofol, una sustancia de uso estrictamente profesional que saltó a la trágica fama mundial en 2009 por ser el componente central que terminó con la vida de Michael Jackson.
El caso, que ya derivó en una investigación judicial y sumarios en el Hospital Italiano, confirmó que la muerte del profesional se produjo por una sobredosis de propofol y fentanilo. Esta combinación, habitual en quirófanos pero letal en un domicilio, vuelve a poner bajo la lupa los nulos protocolos de seguridad fuera del ámbito médico.
Qué es el propofil y qué efectos tienen en el cuerpo
El propofol no es un sedante común; es un anestésico de acción ultrarrápida. Según explicó el toxicólogo Francisco Dadic (MN 125795) a Infobae, su potencia es tal que la respuesta del organismo se produce en cuestión de segundos.
- Depresión central: su función principal es «dormir» el sistema nervioso para procedimientos complejos.
- El riesgo de la apnea: el fármaco provoca que la frecuencia respiratoria baje drásticamente. «Es lo que permite sedar a un paciente para conectarlo a un respirador», señala Dadic.
- Sin red de contención: en un hospital, el médico controla esa falta de aire con máquinas. En una casa o en una «fiesta», el paciente simplemente deja de respirar.
La conexión Michael Jackson: el antecedente del uso de proponol
El 25 de junio de 2009, el mundo se detuvo con la muerte del «Rey del Pop». Jackson utilizaba el propofol como un «auxilio» extremo para combatir su insomnio crónico durante las giras, convencido de que era seguro si un médico lo supervisaba.
La autopsia de Jackson reveló un escenario casi idéntico al del residente porteño:
- El cóctel letal: El propofol fue potenciado por benzodiazepinas (lorazepam y midazolam).
- Negligencia criminal: Su médico, Conrad Murray, fue condenado por homicidio involuntario. Administró el anestésico en una residencia privada sin equipo de monitoreo y abandonó al paciente mientras estaba bajo los efectos de la droga.
A diferencia de otras sustancias, el propofol no tiene un «margen de error» aceptable. La línea entre el sueño profundo y el paro cardiorrespiratorio es milimétrica.
«Es un sedante muy potente. Fuera del ámbito médico, las consecuencias son letales porque no hay forma de revertir el cuadro de depresión respiratoria de forma inmediata», advierten los expertos.
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