Rutas afectadas y cauces al límite: el balance en la cordillera de Neuquén tras el temporal de lluvias
Las intensas precipitaciones provocaron complicaciones en caminos y arroyos de San Martín de los Andes y Villa La Angostura. Aunque la mejora del clima trajo alivio, los municipios mantienen los operativos de monitoreo.
Las lluvias intensas que afectaron a la cordillera de Neuquén llevaron al límite a arroyos y lagos, dañaron caminos y obligaron a desplegar operativos preventivos en San Martín de los Andes y Villa La Angostura. «No tuvimos que lamentar víctimas ni heridos», destacó el jefe de Defensa Civil sanmartinense, Sebastián Torcivia.
En Villa La Angostura, el riesgo llegó a nivel rojo y el mayor peligro apareció en el arroyo Colorado. «Se había hecho un dique y eso había generado un tapón que no dejaba que el agua corriera con fluidez», explicaron desde Defensa Civil.
El temporal alcanzó su punto más crítico entre el 24 y el 25 de septiembre y tuvo consecuencias en distintos sectores de la región. Hubo desbordes, árboles caídos, derrumbes, viviendas anegadas y cortes en rutas provinciales.
Las condiciones también comprometieron conexiones internas, mientras los organismos de emergencia reforzaron el control de los cauces ante la gran cantidad de agua acumulada. Aunque la mejora del tiempo dio margen para ejecutar tareas y revisar daños, las autoridades mantienen la vigilancia.

San Martín de los Andes: el arroyo Pocahullo al borde del desborde
El arroyo Pocahullo, que atraviesa San Martín de los Andes y divide la ciudad, permaneció bajo observación durante los días más complejos. Según Torcivia, estuvo «bastante cerca de desbordar» y salió de su cauce en algunos puntos, pero no causó daños graves.
Las viviendas se ubican, en determinados sectores, a unos 50 metros de sus márgenes. Pese al peligro, no hubo evacuados ni registros de familias que abandonaran sus casas por precaución. Luego, el nivel del Pocahullo descendió y abrió un margen ante futuras lluvias, siempre que no alcancen la intensidad del temporal anterior.
La presión sobre el sistema hídrico también alcanzó al lago Lácar. «Estaba hasta el límite, no podía recibir ni un litro más de agua», describió el responsable de Defensa Civil.
Los mayores problemas persistieron en los caminos. La Ruta Provincial 48 quedó cortada después de Quechuquina. En la Ruta 62, camino a Lolog, un arroyo afectó un puente en el sector conocido como El Boquete. También hubo complicaciones después de Villa Lago Meliquina por desbordes, mientras que bomberos retiraron un árbol que había caído sobre el camino.
Dentro de la ciudad cayeron árboles en el área céntrica y un deslizamiento previo terminó de desprenderse en el barrio Cantera durante la alerta roja. Torcivia atribuyó la respuesta favorable al trabajo previo sobre escorrentías y a la coordinación del Comité Operativo de Emergencia. «Todas las instituciones están comunicadas las 24 horas», aseguró.
Villa La Angostura: evacuaciones y un tapón de troncos
En Villa La Angostura, la principal intervención se concentró en el arroyo Colorado, con un caudal que se mantuvo elevado durante casi 48 horas. La situación más delicada ocurrió en el barrio Piedritas, donde troncos y otros materiales obstruyeron el paso del agua debajo de un puente.
Los equipos trabajaron durante varias horas para «retirar el tapón» y restablecer la circulación del cauce. La acumulación funcionaba como un dique y amenazaba con provocar un desborde sobre un sector densamente poblado. «Está en la cabecera de uno de los barrios más importantes del pueblo», señalaron desde Defensa Civil.
El temporal también inundó viviendas en otro punto de la localidad y obligó a evacuar de forma temporal a sus ocupantes. La emergencia pudo resolverse dentro de las 24 horas y las familias regresaron a sus hogares, según detallaron desde el área.
En la asistencia participaron Protección Civil, Servicios Públicos, la Secretaría de Atención al Vecino y personal del Ente Provincial de Energía del Neuquén (EPEN).
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