Tres rionegrinos al Mundial de Highline: «¿Qué mejor que convivir en equilibrio en este mundo de opuestos?»
Dos reginenses y un cipoleño participarán en la competencia que se llevará a cabo del 22 al 26 de abril en el estadio Kempes en Córdoba. "Representamos al Alto Valle y a la Argentina", coincidieron estos deportistas que se conocieron entrenando.
«Se trata de percibir la vida en estado de equilibrio. Darnos cuenta de que vivimos en dos extremos: lo alto y lo bajo, lo bueno y malo, lo que está bien y lo que no. Hay que trabajar mucho la mente porque vivimos en un mundo opuesto. ¿Qué mejor que convivir en equilibrio?«. El planteo corresponde a Florencia Muñoz, una reginense, que representará a la Argentina en el Mundial de Highline que se llevará a cabo en abril en el estadio Kempes, en Córdoba, junto a otros dos rionegrinos también radicados en Neuquén, Ignacio Muñoz y Pablo Vergara.
El slackline es un deporte de equilibrio dinámico que consiste en caminar sobre una cinta elástica plana tensada entre dos puntos. En Argentina se instaló sutilmente hace 17 años y en el último lustro, se convirtió en un boom.
Quienes inician en la actividad arrancan con una cinta entre árboles de la plazas; el midline es de mediana altura y, el highline implica equilibrio sobre la cinta a gran altura, aproximadamente a 50 o 100 metros.

Hoy Florencia tiene 33 años, pero conoció el highline diez años atrás, camino a la facultad donde estudiaba Comercio Exterior. En una plaza vio a un grupo de chicos que hacía equilibrio en una cinta. Se quedó observándolos, los encaró y todos los días, comenzó a circular por el mismo lugar hasta que se animó a caminar en la cinta y poco después, empezó a entrenar. Tiempo después, probó en altura.
«Es un deporte de riesgo que conlleva mucha seguridad ya que buscamos lugares de mucha altura. En Villa Regina, arranqué a practicar en el Cañadón del Indio Comahue que nos permite poner cintas desde 50 metros hasta 600 metros. Es la cinta más larga de la Patagonia», contó Florencia.

Esta reginense junto a sus dos compañeros entrenan también en la Barda de Plottier y han incursionado en el refugio Frey en Bariloche donde llegaron a montar una cinta de 250 metros y otra de 850 metros.
«El highline invita a conectar con la meditación, el movimiento y el cuerpo. Se trata de observar cómo te vas moviendo, notas cómo cada movimiento interfiere en tu caminar o en el caer«, subrayó Florencia.
Admitió que el primer paso es enfrentar el miedo a la altura y consideró que caminar es un gran logro ya que la cinta por donde se camina tiene apenas 2,5 centímetros. Luego, se puede avanzar con otros movimientos u otras posturas. «Cada proceso es único, muy personal. Hay gente que puede pararse en la cinta recién al año. Te invita a desafiarte a cada momento», sintetizó Florencia que hoy es instructora de yoga y slackline.

«La filosofía del yoga es la misma que para el slackline. Poner la cabeza en estado de presencia. Te subís a una cinta y sentís la adrenalina y al bajar, la dopamina, relajación«, mencionó. En este sentido, insistió: «El highline activa la adrenalina y el éxtasis en el cuerpo. Estás al palo, pero una vez que bajás, se libera dopamina».
Una carrera en altura
¿Cuál es el desafío en el Mundial de Highline que se disputará en Argentina? Las cintas estarán a 200 metros de altura. Se trata de caminar tan rápido como se pueda. Correr por la cinta. «Es una carrera. Se trata de conectar con la postura y la percepción de tu cuerpo. Acomodar las caderas y hombros y, saber respirar. Estás concentrado en esa caminata y no existe el afuera. Solo hay una meditación que te permite caminar rápido», dijo.

El Mundial del Highline será del 22 al 26 de abril en Córdoba. Está prevista la participación del último campeón mundial de Brasil. También participarán deportistas de Países Bajos, Francia y Japón.
Florencia ocupa el primer puesto del ranking argentino de la rama femenina; mientras que Pablo e Ignacio están en la segunda y tercera posición de la rama masculina. El campeón es cordobés y es quien coordina la próxima competencia.
Miedo a la muerte
La primera experiencia en highline de Florencia fue en el Cañadón del Indio Comahue a unos 20 metros de altura. «Recuerdo que me subí con toda la intención de poder pararme, pero mi cuerpo estaba muy tenso y temblaba. Estuvo duro, al menos, uno o dos años. Te invade el miedo a la muerte«, admitió y acotó: «Mirás para abajo y te preguntás qué estás haciendo. Hay que empezar a trabajar con la mente. Pero estamos conectados a una cuerda a través de un arnés».

Las caídas de la cinta, admitió Florencia, son constantes, especialmente cuando se propone caminar más rápido o hace freestyle. «Siempre recomiendo cuando la gente arranca que se tire para que el cuerpo reconozca que está todo seguro. Ahí se puede empezar a trabajar la técnica, la estabilidad para poder sostenerse en la cinta», sugirió esta mujer que entrena en la cinta los fines de semana, según el clima.
En la semana, sale a correr, practica yoga para tener más flexibilidad y calistenia (un sistema de entrenamiento físico que utiliza el propio peso corporal para desarrollar fuerza, flexibilidad, agilidad y equilibrio). «De esta forma, se prepara el cuerpo para el momento de subirte a una cinta», señaló.

"Se trata de percibir la vida en estado de equilibrio. Darnos cuenta de que vivimos en dos extremos: lo alto y lo bajo, lo bueno y malo, lo que está bien y lo que no. Hay que trabajar mucho la mente porque vivimos en un mundo opuesto. ¿Qué mejor que convivir en equilibrio?". El planteo corresponde a Florencia Muñoz, una reginense, que representará a la Argentina en el Mundial de Highline que se llevará a cabo en abril en el estadio Kempes, en Córdoba, junto a otros dos rionegrinos también radicados en Neuquén, Ignacio Muñoz y Pablo Vergara.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios
Estimados/as lectores de Río Negro estamos trabajando en un módulo de comentarios propio. En breve estará habilitada la opción de comentar en notas nuevamente. Mientras tanto, te dejamos espacio para que puedas hacernos llegar tu comentario.
Gracias y disculpas por las molestias.
Comentar