“Son constantes los casos”

Por Redacción

NEUQUÉN (AN).- Marina escuchó la historia y supo que había años de sufrimiento atrás de ese rostro lastimado. La mujer tiene 30 años, varios hijos y desde los 18 que vive con un hombre que la golpea y maltrata. Le pegó con una garrafa en la cabeza, y ella pudo escapar, aún dejando a los niños allí. El caso es gravísimo pero no le sorprendió a la psicóloga Marina Pacheco, que trabaja en el centro de salud de Almafuerte y que dice abordar al menos “un intento de femicidio por mes” allí.

Noemí Maliqueo, con apenas 21 años, murió en la noche del martes y los investigadores están convencidos que se trata del cuarto femicidio de 2015.

Pacheco no conocía a Maliqueo, aunque trabaja en esa zona del oeste más profundo. La muchacha de 21 años no había realizado denuncias ni se había atendido en el centro. Tampoco en la posta sanitaria de Los Hornitos. Pacheco sí conoce al detalle cientos de gravísimos casos de violencia de género en una zona desprotegida por la política y con indisimulables carencias. Tantas, que a Maliqueo la asesinaron en una casilla de madera y cantonera, ahí donde vivía con el prófugo Valdez.

“Acá vemos al menos un intento de femicidio por mes. O más. Son constantes los episodios de mujeres a las que sus parejas intentan estrangular, con las manos, con un cinto o con lo que sea. Lo más terrible es que la mayoría de las veces, pasan por años antes de denunciar”, explica la profesional.

Deja en claro que es necesario “no estigmatizar” a los sectores más carenciados, porque “la violencia de género es un flagelo de todos. Aquí todo parece lejano: las comisarías, los juzgados y los órganos del Ministerio de Desarrollo Social. Los hechos de violencia son muchas veces cuestiones que pasan de una generación de otra”, terminó.


Exit mobile version