Sospechan venganza en el crimen del enfermero

El imputado dijo que es inocente y acusó a la víctima.

Por Redacción

Leonardo Petricio

NEUQUÉN (AN).- El inicio del juicio en contra de Luis Alberto Troncoso (38) tuvo ayer un singular episodio cuando el acusado de asesinar al enfermero Damián Pilquiñán (30) tomó la palabra, aseguró que es inocente, que no tenía nada en contra de la víctima, pero luego dijo que Pilquiñán era “el verdadero asesino de mi sobrino”. Si bien en el juicio se debate el homicidio del enfermero de la clínica San Agustín, desde el primer momento el asesinato de Leonardo Troncoso (17) estuvo en el eje de los planteos, dado que para el fiscal Maximiliano Breide Obeid, Pilquiñán habría sido asesinado en una clara venganza. El fiscal buscará probar que Troncoso, junto a un menor de edad, fueron quienes aguardaron afuera de la clínica de Denis y Elordi donde trabajaba Pilquiñán, que fue el menor quien le dio dos escopetazos en la espalda cuando intentaba huir y que habría sido Troncoso quien lo remató de un disparo en la nuca. Una clave para dilucidar lo ocurrido es el video de la cámara de seguridad de un vecino de la calle Asmar, ubicada a la vuelta del estacionamiento de la clínica en donde ocurrió el crimen a las 6:10 del 12 de abril de 2012. En la cinta se ve a dos hombres caminar hacia la clínica y regresar luego del horario del crimen, con un arma en la mano, para subirse a una camioneta Amarok similar a la que posee Troncoso. Ayer el acusado decidió hablar y se dirigió directamente a los vecinos que hacen de jurados. Les dijo que es “un negrito trabajador igual que ustedes”, contó que es petrolero y que logró hacer carrera pero que perdió parte de sus posesiones al estar detenido desde hace 7 meses. En ese plazo indicó que “vi por última vez a mi papá a través de la rejas antes de que falleciera y a mi hija dar sus primeros pasos”. No sólo indicó que “ésta es una causa inventada en mi contra”, sino que aseguró que “para nosotros el que mató a mi sobrino siempre fue Omar Antiñir, que fue quien terminó condenado”. Sin embargo después se contradijo. Al contar que su esposa se atendía en la misma clínica en donde era enfermero Pilquiñán dijo que “yo no sabía que él trabajaba ahí, porque yo no hubiera entregado a mi esposa al verdadero asesino de mi sobrino”. Además reconoció que el día del crimen estaba de franco en la ciudad. Hoy se espera que declaren los siete testigos que presenciaron el crimen y los instantes previos, uno de los cuales en la etapa previa lo había reconocido.

NEUQUÉN


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