Subió la tasa de muerte súbita

Redacción

Por Redacción

Días atrás, el Ministerio de Salud de la Nación, con el apoyo de Unicef Argentina y de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), lanzó una nueva campaña de alcance nacional con el objetivo de difundir los beneficios para la salud infantil de un hábito muy fácil de ser adoptado: acostar a los bebés boca arriba a la hora de dormir. Tan sólo eso basta, aseguran los especialistas, para reducir en un 70% el riesgo de muerte súbita. El llamado síndrome de muerte súbita del lactante –también conocida como «muerte blanca»- constituye en nuestro país y en buena parte del mundo la primera causa de muerte entre el mes y el primer año de vida los niños. La mala noticia es que los últimos registros oficiales muestran un aumento de este síndrome, que en los últimos años estaba retrocediendo gracias a anteriores campañas de concientización llevadas adelante por instituciones como la SAP. «En 2002 hubo una suerte de rebrote de muerte súbita, que tiene que ver con el desastre socioeconómico de entonces. Cuanto más pobreza más mortalidad; es decir, menor incidencia de lactancia materna y mayor tabaquismo, junto a un menor acceso a la educación en prevención, todos factores de gran incidencia en la muerte súbita del lactante», dijo el doctor Alejandro Jenik.


Días atrás, el Ministerio de Salud de la Nación, con el apoyo de Unicef Argentina y de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), lanzó una nueva campaña de alcance nacional con el objetivo de difundir los beneficios para la salud infantil de un hábito muy fácil de ser adoptado: acostar a los bebés boca arriba a la hora de dormir. Tan sólo eso basta, aseguran los especialistas, para reducir en un 70% el riesgo de muerte súbita. El llamado síndrome de muerte súbita del lactante –también conocida como "muerte blanca"- constituye en nuestro país y en buena parte del mundo la primera causa de muerte entre el mes y el primer año de vida los niños. La mala noticia es que los últimos registros oficiales muestran un aumento de este síndrome, que en los últimos años estaba retrocediendo gracias a anteriores campañas de concientización llevadas adelante por instituciones como la SAP. "En 2002 hubo una suerte de rebrote de muerte súbita, que tiene que ver con el desastre socioeconómico de entonces. Cuanto más pobreza más mortalidad; es decir, menor incidencia de lactancia materna y mayor tabaquismo, junto a un menor acceso a la educación en prevención, todos factores de gran incidencia en la muerte súbita del lactante", dijo el doctor Alejandro Jenik.

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