Sucesión en marcha

Jorge Sapag salió de cacería y está yendo, en primer lugar, detrás del intendente Horacio Quiroga.

Por Redacción

gerardo bilardo gbilardo@rionegro.com.ar

Con la elección de Ana Pechen como precandidata a senadora, Jorge Sapag comenzó a desnudar aspectos de la estrategia electoral del 2015. Aunque dos años en política es demasiado tiempo para dar por probada una idea, es posible que la actual vicegobernadora tenga un sitio privilegiado en los futuros combates por la sucesión del gobernador. Para que esto suceda, Pechen primero deberá vencer a su adversario en las primarias, traccionar con fuerza al MPN en las legislativas y asistir al entierro definitivo de la hipótesis reeleccionista insinuada por representantes del gobierno en más de una ocasión. Pechen mide bien en las encuestas que Sapag mira regularmente para tomar decisiones y le ha demostrado alta fidelidad, dos motivos que el gobernador valoró para seleccionarla en esta primera instancia, dijeron fuentes oficiales. La estrategia de corto y mediano plazos maduró en conversaciones privadas entre el gobernador y la vice. Una variable similar, pero para la intendencia, fue rechazada hace dos años por Pechen que, también se decía en aquel entonces, era la única figura dentro del MPN, después de Sapag, que podía ganarle al actual intendente Horacio Quiroga. Si finalmente Pechen se transforma en sucesora de Sapag dentro de dos años, su caso sería el primero en el partido provincial de supervivencia al “exilio” en el Congreso de la Nación. El MPN ha utilizado las bancas legislativas como premio o castigo según la ocasión. Por mencionar un caso, Rodolfo “Pipe” Sapag, hermano del actual gobernador y vicegobernador en el primer gobierno de Jorge Sobisch, terminó en el Senado y fue despachado sólo con el boleto de ida. Ése también fue un movimiento realizado a mitad de gestión. La cita no es más que una anécdota ya que no son análogas ambas decisiones, ni por sus protagonistas ni por los contextos en los que se resolvieron. Pechen, según las mismas fuentes oficiales, tendría pasaje de regreso asegurado y hasta el desafío de llevar adelante un intenso trabajo en los próximos dos años en la provincia, adicional a sus labores en el Senado, para no perder presencia territorial. En lo inmediato Sapag conduce una aplanadora y ostenta recursos. Se puso al frente de una campaña que en forma simultánea sirve para posicionar a los candidatos del partido para los cargos de concejales de la capital que se disputan a fin de mes y para los de las primarias del 11 de agosto. Con dos o tres actos por día y promesas de inversiones millonarias en obras, el gobernador, que en tiempos no electorales entra en reposo por períodos más o menos prolongados, aceleró este mes el movimiento de su gestión y el pulso de la política neuquina. Sapag salió de cacería y está yendo, en primer lugar, detrás de Horacio Quiroga. Esta semana le arrojó al intendente sobre la mesa más de 240 millones de pesos para financiar obras de saneamiento en la ciudad y donde surge un reclamo de antigua data, como el pedido de agua de crianceros de la meseta, aparece, sin demora, el compromiso de una solución. La campaña no la están haciendo los candidatos a concejales del partido provincial sino el propio gobernador, con el despliegue del aparato característico de los tiempos electorales que se viven. Sapag quiere obtener un buen resultado para luego enfrentar con la estima bien alta a Guillermo Pereyra, el adversario de Pechen en las primarias, y a los candidatos de los restantes partidos políticos, entre ellos el kirchnerismo, con los que disputará un espacio político similar. Para el dirigente petrolero, al que en el gobierno ven como un posible competidor para dentro de dos años, también está reservada una estrategia de aniquilamiento mediante una fuerte demostración de poder. El camino trazado por el gobernador continuará con la elección definitiva en octubre para los cargos legislativos que Sapag espera coronar con dos bancas en el Senado y una en Diputados. El humor del gobierno cambió por completo este mes cuando logró la autorización de la Nación para comenzar a colocar los títulos aprobados por la Legislatura. Los 131 millones de dólares de ingresos frescos, una nueva deuda que habrá que pagar, aliviaron las preocupaciones financieras de Sapag. Ahora dispone de fondos para hacer obras y pagar gastos corrientes. Sin ese dinero, compromisos de inversión como el plan de saneamiento para la capital no sería posible llevarlos a cabo porque el gobernador tendría que elegir entre desarrollar los proyectos y cumplir con el pago de los salarios. En ese contexto se planteó una sutil disputa alrededor de un “aguinaldo electoral”, ya que Quiroga anunció el pago del beneficio para el 19 de este mes y Sapag lo hará un día antes. Por supuesto que eso no define una elección, pero seguro es mejor tener a los empleados contentos antes que fastidiados por padecer penurias económicas.