Superliga: Independiente ganó y recuperó el aire en Tucumán

Con un solitario gol de Sebastián Palacios, luego de una enorme jugada individual de Figal, Independiente superó a Atlético y obtuvo una necesaria victoria después de una semana complicada.



Figal la armó y Palacios facturó. Celebración roja en el Munumental José Fierro.

Figal la armó y Palacios facturó. Celebración roja en el Munumental José Fierro.

La fragilidad por la que pasa Independiente obliga a que apenas una solitaria jugada pueda definir un estado de ánimo, aplacar una crisis y hasta salvar el ciclo de un entrenador.
Eso ocurrió a los 16 minutos del complemento en el estadio Monumental José Fierro donde Atlético Tucumán hace de local. Con el partido igualado sin goles, Nicolás Figal agarró la lanza desde el fondo e hizo una jugada maradoniana eludiendo a cada rival que se le cruzó por el camino.
Antes de pisar el área descargó el pase en Silvio Romero, quien le devolvió la pared. Figal recibió el balón, levantó la cabeza y cedió para Sebastián Palacios que entraba solo por el centro del área. El Tucumano fue profeta en su tierra y tocó al gol.

Desahogo, abrazo fraternal con el héroe impensado y Beccacece golpeándose el pecho detrás de la línea de cal. No era para menos, su puesto de técnico era (es) el que está en juego. La patriada de Figal, el autor intelectual del gol de Palacios, fue una bocanada de oxígeno para el Rojo.
La estantería de Independiente tambaleó después de lo que pasó en el 2-2 contra Lanús de la fecha pasada. Con Pablo Pérez y Nicolás Domingo apartados del equipo, Independiente estaba obligado a un triunfo.
El Rojo tuvo carácter ante el Decano para sostener una victoria mínima, sufrida y defendida con uñas y dientes. En parte porque el entrenador sacó a Silvio Romero y mandó a la cancha al cuestionado Alexander Barboza para defender la ventaja.

Independiente se metió muy atrás, Atlético acosó por 20 minutos pero entre la impericia de los hombres de Zielinski y la seguridad del ‘1’ Martín Campaña, el Rojo se quedó con los tres puntos.
Pudo haber tenido la posibilidad de cerrarlo antes y evitar así el sufrimiento, pero el árbitro Néstor Pitana de manera insólita ignoró un claro penal de Cabral sobre Domingo Blanco a los 44’.
Puño apretado del Rojo (también de Beccecece) en el final y grito de victoria en un reducto difícil para empezar a salir de la crisis. Ahora deberá validar la levantada el próximo jueves cuando enfrente a Defensa y Justicia, por los octavos de final de la Copa Argentina, su gran objetivo del semestre.


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