Justicia
Sus hijos viven a la vuelta de su casa en Senillosa con una pareja que tiene su guarda y ella los puede ver algunos días en horario de atención al público, en una oficina pública. Es un proceso de revinculación ordenado por el juzgado de Familia que lleva seis meses. Sus evaluadoras, no le creen que es víctima de violencia y elaboraron un informe que incluyó los comentarios peyorativos del victimario, ya fallecido.