“¡También son peligrosos los de adentro…!”
De vez en cuando, el gobernador de mi provincia (del Neuquén) abandona su tono elegante, diplomático, conciliador, para hacer discursos y derrapa. “Se va al pasto…”, como dicen en el café. Eso le ocurre cuando aparece alguna contradicción a sus políticas o proyectos. Entonces, se enoja y también entra en colisión con una muletilla que usa hace años (y que se la copió al contador Raúl Radonich): “No dramaticemos la política…”. Una frase usada para trasmitir serenidad, seguridad y elevarse por sobre las angustias y situaciones tortuosas de algunos, de muchos. En Villa la Angostura, en medio del bucólico paisaje cordillerano y la alegría del festejo cumpleañero, rescató lo mejor del “chauvinismo provinciano”, que desde hace décadas alimentan algunos dirigentes del MPN: el “ser neuquino”, como condición superlativa para vivir en esta provincia y ser considerado parte legítima de su pueblo. Para llegar a tal condición hay que pertenecer al MPN y a esa pléyade de voluntades que defienden por sobre todo y con todo los “intereses neuquinos”. El disparador de esa intempestiva reacción fue las denuncias judiciales y críticas que se le vienen haciendo (lo que comparto absolutamente) a los contratos petroleros, empezando por Chevron, y al manejo personalizado del Ministerio de Energía, la empresa Gas y Petróleo y la Fundación Alejandría. Estos entes, los tres, son manejados por el ingeniero Guillermo Cocco, de reciente incorporación a la militancia activa del partido del gobierno, pero dueño de una porción de poder, notable, tanto dentro del gobierno como en otros ámbitos, por ejemplo, –algo que me sorprende– en la mayoría de los medios de comunicación. Sapag considera que estas denuncias las hacen (hacemos…) los promotores del atraso, los que no queremos el progreso, los que “atentamos contra los intereses de los neuquinos”, que ellos –él y su gente– defenderán hasta con su sangre, en una entrega épica. No puedo quedarme callado ante semejante ofensa. Los que denunciamos supuestas irregularidades, los que sostenemos que el “fracking” contamina, los que decimos que la actividad petrolera por sí sola no resuelve la pobreza y que fomenta las desigualdades, sólo ejercemos nuestros derechos ciudadanos y nuestras responsabilidades como militantes políticos. No somos ni vendepatrias, ni rencorosos, ni envidiosos como nos suelen acusar. Respetando el espacio, reafirmo lo que digo desde hace muchos años. Adherimos a la defensa de los intereses neuquinos (y argentinos) con la misma fuerza que dice hacerlo nuestro gobernador. Pero con una diferencia sustancial: nosotros defendemos los intereses neuquinos (y argentinos) de los voraces de afuera (del país…), pero también de la rapiña de los de adentro, que son muchos, pero a los que se los puede encontrar con sólo repasar la evolución patrimonial que han logrado ejerciendo cargos públicos y/o formando empresas que contrataron con el Estado. Lo digo sin dramatizar, señor gobernador, pero con absoluta sinceridad. Ricardo Villar, DNI 8.377.070 Neuquén
Ricardo Villar, DNI 8.377.070 Neuquén