El salto hacia la autonomía digital: OpenClaw promete revolucionar la vida cotidiana y despierta alertas

Figuras como Jensen Huang la señalan como “el próximo ChatGPT”; su crecimiento abre tanto expectativas sobre el futuro de los agentes autónomos como interrogantes sobre seguridad y control de datos.

Por Redacción

El agente puede ejecutar tareas de forma autónoma sin intervención constante del usuario.

El creador de OpenClaw, la herramienta de inteligencia artificial que puede trabajar de manera autónoma y está causando furor en China, aseguró que 2026 será el año de estos agentes, capaces de ejecutar fácilmente tareas de la vida cotidiana.

«Este es el año de los agentes», dijo en una entrevista Peter Steinberger, el programador austriaco que creó la herramienta.

A diferencia de los chatbots como ChatGPT, OpenClaw es capaz de responder de manera autónoma a correos electrónicos, alimentar cuentas de redes sociales o reservar un pasaje de avión.

«Todavía hay algunas cosas que tenemos que hacer para mejorarla», afirmó en Tokio durante un encuentro con entusiastas de este nuevo sistema.

Una vez descargada, la aplicación OpenClaw puede conectarse a modelos de IA (como Claude o ChatGPT) y recibir instrucciones sencillas.

Jensen Huang, el CEO de Nvidia, la empresa con mayor capitalización bursátil del mundo, aseguró que la herramienta, cuyo símbolo es una langosta de color rojo brillante, es «el próximo ChatGPT«.

Pero también hay dudas sobre los riesgos de seguridad que conlleva permitir que sistemas de IA vulnerables accedan a datos personales, como información bancaria.

Steinberger creó OpenClaw en noviembre mientras experimentaba con herramientas de programación de IA en un intento de organizar su vida digital.

Desde entonces fue contratado por OpenAI, el creador de ChatGPT, «para impulsar la próxima generación de agentes personales», dijo en febrero el jefe de la startup estadounidense, Sam Altman.

«Lo que hay que tener en cuenta sobre OpenClaw es que no podría haber surgido de esas grandes empresas«, dijo Steinberger.

«A esas empresas les habría preocupado demasiado lo que podría salir mal. Yo solo quería mostrar a la gente que he estado en el futuro», afirmó.

  • El éxito

Mientras los gigantes tecnológicos estudian cómo utilizar la IA en las empresas, la próxima innovación podría venir de «alguien que solo quiere divertirse», aseguró Steinberger.

En el evento celebrado en Tokio, llamado ClawCon, muchos de los cientos de participantes iban disfrazados de langosta y hubo demostraciones con la ayuda de expertos. En China la herramienta está causando furor.

«Desde enero, paso horas con la ‘langosta’ todos los días», dijo el empresario chino Frank Gao, que solía pasar muchísimo tiempo gestionando sus cuentas en redes sociales, pero que ahora lo deja todo en manos del agente de IA.

«Si lo consideramos como una competición, parece que China está ganando mucho impulso«, aseguró Steinberger.

El éxito de OpenClaw en China llevó a las autoridades a lanzar advertencias sobre los posibles riesgos de ciberseguridad.

Steinberger reconoció que le preocupa la cuestión, pero aseguró: «Si construyes un martillo, puedes hacerte daño. Entonces, ¿deberíamos dejar de fabricar martillos?».

AFP


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