Taylor Swift registra su voz como marca: defensa contra la IA y la desinformación

La superestrella inició el registro de su timbre vocal como marca comercial ante la justicia de Estados Unidos. Tras los cruces con Donald Trump y los "Deepfakes", busca un precedente global para que nadie pueda clonar su identidad sin permiso.

Redacción

Por Redacción

La industria de la música cambió para siempre y Taylor Swift no está dispuesta a ser un espectador pasivo. La cantante presentó una solicitud oficial ante la Oficina de Patentes de Estados Unidos para registrar su voz como una marca registrada.

El objetivo es claro: crear un escudo jurídico infranqueable contra el avance de la Inteligencia Artificial (IA) y el uso de «clones vocales» que inundan las redes.

La medida surge tras una serie de incidentes que encendieron las alarmas en el entorno de la artista. En septiembre pasado, Swift tuvo que salir a desmentir imágenes y audios generados por IA que la mostraban apoyando la candidatura de Donald Trump.

Este uso de la desinformación, sumado a la proliferación de canciones «falsas» con su voz, la llevaron a presentar muestras sonoras de su último disco, The life of a showgirl, como prueba de su propiedad intelectual.


Un vacío legal y el «Efecto Scarlett Johansson»


Hasta ahora, la protección de la voz ha sido un terreno gris en la justicia federal. Sin embargo, Taylor Swift no está sola en esta trinchera. La acción legal sigue los pasos de otros grandes nombres de Hollywood:

  • Scarlett Johansson: demandó a una app de IA por usar un avatar con su voz sin consentimiento.
  • Matthew McConaughey: fue el primero en intentar registrar su timbre vocal ante la misma oficina de patentes.
  • Tennessee: es el único estado que ya promulgó una ley integral de protección de imagen y voz, pero Swift busca que este blindaje sea nacional y comercial.

El fin de la «identidad libre» en internet


Para Taylor Swift, este movimiento no es solo una cuestión de dinero, sino de control sobre su propia realidad. Al registrar su voz como si fuera un logotipo o una marca de ropa, la cantante podrá demandar de forma directa a cualquier plataforma o usuario que utilice clones digitales para lucrar o confundir al público.

La batalla marca un antes y un después: la lucha por la propiedad intelectual de la identidad humana. En una era donde la tecnología puede replicar la esencia de un artista con un solo clic, la «Swiftie mayor» ha decidido que su voz tiene dueño, y no es un servidor informático.


La industria de la música cambió para siempre y Taylor Swift no está dispuesta a ser un espectador pasivo. La cantante presentó una solicitud oficial ante la Oficina de Patentes de Estados Unidos para registrar su voz como una marca registrada.

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