Agua fría para el pelo: el gesto al final del lavado que puede ayudar a darle más brillo

Para conseguir un brillo visible y duradero, la hidratación, el cuidado de la fibra capilar y la protección frente al calor continúan siendo los principales factores a tener en cuenta.

Redacción

Por Redacción

El agua fría ayuda a cerrar la cutícula al final del lavado.

El agua fría ayuda a cerrar la cutícula al final del lavado.

Al lavarse el pelo, muchas personas se concentran en los productos que utilizan para mantenerlo hidratado y brillante, pero algunos pequeños gestos de la rutina también pueden influir en su aspecto. En ese sentido, la peluquera Rosi Fernández explicó qué sucede al terminar el lavado con un chorro de agua fría y qué efecto puede tener sobre la fibra capilar.

La especialista señaló que el agua fría no puede transformar por sí sola un pelo apagado, aunque puede contribuir a mejorar su apariencia. Según explicó, ayuda a cerrar la cutícula del cabello al final del lavado, lo que puede favorecer un mayor reflejo de la luz sobre la fibra.

Por este motivo, Fernández aclaró que se trata de un complemento dentro del cuidado capilar y que el estado general del cabello continúa siendo fundamental para conseguir una melena saludable y con brillo.

Por qué el agua fría puede ayudar a que el cabello se vea más brillante


En líneas generales, el pelo está recubierto por una capa externa conocida como cutícula. Cuando esta superficie se encuentra más uniforme, puede reflejar mejor la luz. En cambio, una fibra dañada o porosa puede presentar una apariencia más áspera, encrespada y apagada.

Según Rosi Fernández, el agua caliente puede favorecer que las escamas microscópicas de la cutícula se abran durante el lavado, mientras que el agua fría ayuda a cerrarlas al finalizar el proceso.

Sin embargo, la especialista remarcó que el efecto es limitado y no reemplaza otros cuidados. “Si el pelo está dañado, poroso o mal hidratado, un aclarado frío no va a compensar eso”, explicó.

No es necesario terminar la ducha con agua helada


Para incorporar este hábito no hace falta soportar un chorro de agua helada al finalizar la ducha. La recomendación de la especialista es evitar temperaturas excesivamente altas durante el lavado y, al terminar, utilizar un último chorro fresco o más frío de lo habitual.

El objetivo es sumar un pequeño gesto a la rutina de cuidado, sin esperar que por sí solo transforme el aspecto del cabello.

Para conseguir un brillo visible y duradero, la hidratación, el cuidado de la fibra capilar y la protección frente al calor continúan siendo los principales factores a tener en cuenta.


Al lavarse el pelo, muchas personas se concentran en los productos que utilizan para mantenerlo hidratado y brillante, pero algunos pequeños gestos de la rutina también pueden influir en su aspecto. En ese sentido, la peluquera Rosi Fernández explicó qué sucede al terminar el lavado con un chorro de agua fría y qué efecto puede tener sobre la fibra capilar.

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