Cómo cultivar menta en una maceta y tener una planta aromática que crece rápidamente
Mantener un equilibrio entre humedad y drenaje es uno de los principales cuidados para que la menta crezca sana.
Cómo cultivar menta en una maceta y tener una planta aromática que crece rápidamente.
La menta es una de las plantas aromáticas más fáciles de cultivar en casa y una buena alternativa para quienes tienen poco espacio. Con una maceta, tierra fértil y algunos cuidados básicos, puede crecer rápidamente y utilizarse para preparar infusiones, bebidas y distintas comidas.
Además de su aroma fresco, se adapta bien a balcones, terrazas y cocinas que tengan buena iluminación.
Cómo cultivar menta en casa
Qué necesitás:
- Una maceta mediana con agujeros en la base.
- Tierra fértil y suelta.
- Compost o materia orgánica.
- Una planta pequeña de menta o esquejes.
- Agua.
- Un lugar luminoso, pero protegido del sol intenso.
Paso a paso:
1. Elegir la maceta
La menta tiende a expandirse rápidamente, por lo que es conveniente utilizar un recipiente con espacio suficiente para que desarrollen las raíces. También es importante que tenga varios orificios en la parte inferior para facilitar el drenaje.
2. Preparar el sustrato
La tierra debe ser fértil y permitir que el agua drene correctamente. Una mezcla de sustrato universal con compost es una alternativa adecuada. Hay que evitar los suelos demasiado compactos o que acumulen exceso de humedad.
3. Plantar la menta
Colocá la planta en el centro de la maceta y cubrí las raíces con tierra, sin compactar demasiado el sustrato. Después, realizá un riego moderado para favorecer su adaptación al nuevo recipiente.
4. Ubicarla en un lugar luminoso
La menta necesita buena iluminación para crecer. Sin embargo, durante los períodos de mucho calor conviene protegerla del sol directo en las horas de mayor intensidad. Un balcón con luz de la mañana o un espacio exterior con algo de sombra puede ser una buena ubicación.
Cuánto y cómo regar la menta en maceta
La menta prefiere un sustrato ligeramente húmedo, pero sin encharcamientos. Para saber cuándo volver a regar, se puede comprobar con un dedo si los primeros centímetros de tierra están secos.
Durante los días de mucho calor puede necesitar riegos más frecuentes, mientras que en las épocas frescas el consumo de agua disminuye.
El exceso de humedad también puede provocar problemas en las raíces, especialmente cuando la maceta no cuenta con un buen drenaje. Por eso, mantener un equilibrio entre humedad y drenaje es uno de los principales cuidados para que la menta crezca sana.
La menta es una de las plantas aromáticas más fáciles de cultivar en casa y una buena alternativa para quienes tienen poco espacio. Con una maceta, tierra fértil y algunos cuidados básicos, puede crecer rápidamente y utilizarse para preparar infusiones, bebidas y distintas comidas.
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