Cómo hacer una torta de durazno que queda húmeda por dentro y dorada por fuera
Una versión sin caramelo ni pegote, pero con toda la dulzura y fragancia de la fruta fresca.
Lista de Ingredientes
huevo: 1
azúcar: 80 gramos
azúcar negra: 40 gramos
sal: una pizca
aceita de girasol: 80 ml
kéfir o leche entera: 160 ml
esencia de vainilla: 1/2 cucharadita
harina leudante de repostería: 250 gramos
pelones/duraznos: 4
Las tortas invertidas de durazno eran un clásico en la infancia de muchas familias, y en esta receta se recupera ese mismo aroma frutal, pero con una preparación más simple y limpia. Sin caramelo, sin enchastre y sin riesgo de accidentes, esta torta o budín es ideal para disfrutar en una tarde de verano con el sabor pleno del durazno y el pelón.
Paso a paso
- Batir los huevos con el azúcar y la sal hasta que espumen.
- Agregar el aceite en partes, de a 10 o 15 g, batiendo bien cada vez para lograr una emulsión.
- Incorporar el kéfir o leche y la esencia de vainilla, y batir nuevamente.
- Sumar la harina en dos veces, cuidando de no mezclar en exceso.
- Enmantecar y enharinar el molde. Colocar la mitad de la mezcla, agregar la mitad de la fruta picada (rodajas, cubos o en trozos irregulares), completar con el resto de la masa y terminar con el resto de la fruta por encima.
- Cocinar en horno precalentado a 190 °C durante 40 a 50 minutos, o hasta que al pinchar el centro, el palillo salga seco.
Tip de cocina
Para que la fruta quede jugosa y bien distribuida, es ideal cortarla de manera uniforme y colocarlo en dos capas dentro de la masa. También podés espolvorear un poco de azúcar por encima antes de hornear para lograr una corteza ligeramente crocante.
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