Transformá tus frambuesas en mermelada: guía paso a paso para una conserva gourmet
Aprovechá la temporada de frutos rojos con esta receta artesanal de mermelada casera de frambuesas. Paso a paso, cómo conseguir una conserva brillante, natural y con el punto justo de cocción para disfrutar todo el año.
Nada supera el sabor y el aroma de una mermelada de frambuesa recién hecha, lejos de los conservantes y aditivos industriales. Con el calor y la abundancia de fruta fina en las góndolas y ferias, este es el momento ideal para transformar un kilo de frambuesas frescas en una conserva gourmet.
El secreto de una buena mermelada casera reside en el equilibrio entre la acidez del cítrico y el dulzor justo, permitiendo que la fruta sea la verdadera protagonista del frasco. Con una técnica sencilla de maceración y un truco infalible para testear el punto, podés llevar el sabor del verano directamente a tu mesa de desayuno.
Mermelada de frambuesa casera: ingredientes básicos para un dulce premium
Para obtener de esta mermelada de frambuesa casera un producto final equilibrado y con buen cuerpo, vas a necesitar elementos de primera calidad:
- 1 kg de frambuesas frescas: lavadas cuidadosamente y escurridas con suavidad para no dañar la fruta.
- 700 g de azúcar: la proporción ideal para conservar y endulzar sin empalagar.
- 1 limón: utilizaremos su jugo para aportar la pectina necesaria y realzar el color.
El paso a paso de la mermelada de frambuesa casera: de la maceración al vacío artesanal
- El proceso comienza colocando las frambuesas en una olla grande junto al azúcar y el jugo de limón.
- Es fundamental dejar macerar la mezcla durante una hora; este reposo permite que la fruta suelte sus jugos naturales antes de tocar el fuego.
- Una vez iniciada la cocción a fuego medio-alto, el tiempo estimado es de 40 minutos. Durante este periodo, es clave remover con frecuencia y retirar la espuma de la superficie para asegurar una mermelada límpida y brillante.
- Si preferís una textura sedosa y sin semillas, podés pasar la preparación por un colador chino minutos antes de finalizar.
El truco del plato frío: Para saber si está lista, colocá una gota en un plato frío; si al empujarla con el dedo la mermelada se arruga, ha alcanzado el punto exacto. Finalmente, envasá en frascos esterilizados, tapá y dejalos boca abajo durante 24 horas para generar el vacío de forma segura y natural.
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