“Todos perdimos”

Por Redacción

Podemos decir que los argentinos aprendimos en estos años que no hay medios de comunicación independientes, que no hay inocentes ni ingenuos detrás de una noticia. También vimos que los chicos accedieron a una compu, que la asignación familiar y las jubilaciones llegaron a más argentinos como nunca antes, y tantas cosas más que se pueden reconocer. Pero también podremos decir que vimos el avasallamiento de las instituciones, las ONG, los clubes; que vimos y hasta vivimos en carne propia el desprecio por el que piensa distinto, que la construcción colectiva es posible siempre que no pongas en duda la palabra del iluminado de turno, que la sensación de inseguridad no es virtual, que en democracia también se puede tener miedo y llegar a sugerirle a tus hijos que no se metan. Tantas cosas hemos aprendido en estos años y tan terribles han sido las consecuencias: una sociedad dividida hasta las entrañas por el sólo hecho de opinar distinto; cada vez más egoísta, donde sólo importa el salvarse primero; intolerante, narcotizada, insegura, insensible, frustrada por ver y darse cuenta de que nada cambiará de un día para otro, que no vendrá ningún salvador como en los cuentos infantiles. Hemos vivido y aprendido que todo puede pasar, hasta lo más horrible e increíble puede suceder. Nos han mostrado la forma más cruda y real de dirimir los conflictos de intereses, nos han mostrado cuánto vale una vida, la de cualquiera, sin importar cargo, ocupación o relevancia institucional que represente alguien. Nos han mostrado sus verdaderas caras. Se corrió el telón de la farsa, hoy sabemos quién es quién entre los medios, los políticos, los empresarios y entre los cada vez menos invisibles. Hoy todos los argentinos, con semejante atrocidad hemos perdido, somos cada vez menos humanos, menos solidarios, y más egoístas. Más animales y menos humanos. Aprendimos que no hay y nunca hubo salvador/a, iluminado/a. Somos cada uno de nosotros los que podemos enderezar el rumbo hacia la sociedad sensible, humana, solidaria y responsable con la que todos soñamos. No es responsabilidad del otro, del elegido/a. Hoy no miremos para otro lado, miremos hacia adentro y preguntémonos qué estamos haciendo mal para tener la sociedad que tenemos. Dingerman Trincheri DNI 23.243.193 Choele Choel